Perdón si soy un ortiva pero no voy a entender jamás los festejos y bocinazos post perder una final. El futbolero de verdad sabe q después de perder una final no se habla por 2 horas a no ser que sea para putear. La de salir a festejar quedar segundo no la entendí nunca.
Lo que no entienden y siguen sin entender es que me chupa un huevo caerte bien. Yo quiero que celebre mí vecino, el ruso que vive acá hace dos años, el venezolano que hace 10 y el italiano que vino hace 100. Quiero que se celebre en cada barrio y provincia. No que celebres vos.
Cada gol de Leo, a muchos, nos sigue acercando al niño que fuimos y ya nos somos. Leo Messi es el anclaje a un yo que ya no existe, pero en el que él permanece.