El centro del país no le podía vender carne al sur del país por una barrera regulatoria. Sturze la eliminó. Lo putearon. No dio pelota y ahora la carne bajó allá un 20%. Todo así. Cuando se vence la resistencia de los pequeños pero intensos grupos de interés bajan costos y precios.
Me pareció tan confuso todo el debate sobre la mora en la Argentina, que no me quedó otra que bajarme la totalidad de la base de deudores del Banco Central y me pasé 48hs tratando de entender. Acá lo que encontré: https://t.co/rBLe0uz1zZ
La cantidad de gente que repite el argumento boludo de "si hay sólo 5% de tierra en manos extranjeras, ¿para qué correr el límite a 25%?". No leen nada. El límite que más muerde es el de 1000 hectáreas; y el 25% es por municipio y provincia, además de la Nación. Prohibieron que ocurran los Cien Chivilcoy, los gauchos judíos, los galeses de Gaiman y la Pampa Gringa. El kichnerismo hizo pelota millares de cerebros.
El kirchnerismo le metió a sus militantes una falsa dicotomía según la cual o se tiene inflación y un buen ingreso o se baja la inflación y se gana poco. Para ganar bien hay que crecer y para eso es condición necesaria exterminar la inflación. Todo lo demás es insostenible.
Hay gente que esta realmente convencida de que el FMI es el culpable de que estemos mal porque se nos va toda la guita en pagarle a ellos cuando medio que le venimos rolleando hasta los intereses, boludeandolos y no cumpliendoles una meta como hace 8 años
Néstor hizo algo que en la historia argentina sólo hicieron Perón y él: pasar de la estabilidad a la inflación. La primera inflación tardó cuarenta años en vencerse, tras varios intentos fallidos, incluidos dos del propio Perón. De la segunda llevamos veinte, también con intentos fallidos.
Hace días vengo siguiendo, como oyente , la discusión sobre la desregulación del precio del libro.
Leí muchas opiniones postureadas o emocionales, de ambos lados. Pero, honestamente, muy poca discusión económica. Como mucho, la cita selectiva de algún paper que tira agua para el molino que conviene.
La regulación sobre la que se está discutiendo es un tema clásico de Organización Industrial.
Disclaimer: no voy a arrogarme grandes conocimientos de micro. En la UBA tuve en micro a Kicillof enseñándome El Capital de Marx, y por suerte esquivé a Ramal, el socialista que daba Organización Industrial.
La práctica por la cual un productor impone a sus distribuidores un precio mínimo de venta se conoce como control vertical o mantenimiento del precio de reventa. La justificación económica es relativamente sencilla: evitar que algunos distribuidores hagan free riding sobre la inversión de otros. Si una librería invierte en atención, recomendaciones, presentaciones o stock, pero el cliente termina comprando en otra que simplemente hace descuento, desaparecen los incentivos para prestar esos servicios. El precio mínimo busca evitar justamente eso.
En términos generales, sus efectos teóricos son bastante claros: beneficia al productor (editoriales y autores), suele perjudicar al consumidor porque reduce la competencia en precios, y tiene efectos ambiguos sobre los distribuidores (las librerías).
Todos los argumentos románticos de "beneficia a las grandes" o "protege a las chicas" son fruta. Hay argumentos económicos plausibles en ambas direcciones.
Lo interesante es lo siguiente: Toda la literatura importante sobre restricciones verticales —Telser, Tirole, Williamson, entre muchos otros— discute exactamente el problema inverso: si esta es una práctica que el Estado debería PROHIBIR.
Es decir, si corresponde impedir que un productor le imponga un precio mínimo a sus distribuidores por el riesgo de cartelización o de conductas anticompetitivas. La conclusión es bastante matizada: hay casos claramente eficientes y otros claramente anticompetitivos, por lo que suele analizarse caso por caso.
Lo que prácticamente no existe en la literatura económica es una defensa de la posición contraria: que el Estado OBLIGUE a los productores a fijar un precio único de reventa.
Con lo cual, honestamente creo que la carga de la prueba cae abrumadoramente del lado de quienes defienden la regulación. ¿Por qué tendríamos que tener una regulación que no existe en 19 de cada 20 países y que prácticamente no existe en ninguna otra industria?
Mas allá de si la ley es buena o mala (es mala) me parece muy loco que se siga usando como argumento en todas las discusiones que tal medida “salió con consenso de todo el sector”.
Argentina, ese país donde cada 6 meses se intenta derogar una ley que fija un precio mínimo (vuelos, yerba, ropa, libros, etc) y los que estuvieron robando hasta ese momento con el kiosquito, en vez de decir "bueno, bastante duró este curro", salen sin la más mínima vergüenza a explicarte por qué no podés pagar las cosas más barato.
🚨Harry Kane was asked about Lionel Messi after England’s World Cup semi-final defeat to Argentina.
🎙️ Reporter: “Harry, how much of the difference tonight was Lionel Messi?”
🗣️ Harry Kane:
“A massive difference. We knew before the game that if you gave Messi even the smallest opportunity, he’d make you pay. Unfortunately, that’s exactly what happened.
We had a plan for him. We stayed disciplined, we tried to limit his influence and, for long spells, I thought we did a good job. But the thing about Messi is that he doesn’t need to dominate the game. He only needs one or two moments, and those moments change everything.
The two assists were unbelievable. The timing, the vision and the weight of the passes… they’re things very few players in football history can produce.
What amazes me most is that he’s still doing it at 39 years old. Most players at that age are winding down their careers, but he’s deciding World Cup semi-finals against the best teams in the world.
It hurts because we were so close, but you also have to give credit where it’s due. Messi showed once again why so many people consider him one of the greatest players to ever play the game.
Tonight, when Argentina needed someone to step up, their captain delivered. That’s what legends do.”
Bono, the Morocco 🇲🇦 keeper, speaks with a marked Argentine accent due to his fanaticism for 🇦🇷 soccer.
As a boy, he deeply admired Ariel “el Burrito” Ortega, became a fanatical supporter of River Plate and, in addition, during his career he shared the pitch with many Argentine players and coaches (such as Germán Burgos at Atlético de Madrid) from whom he ended up adopting the customs, the idioms and the Río de la Plata tone.
El caso de Vicuña mencionado acá es interesante. Las empresas argentinas ofertaron 70 millones de dólares, frente a los 52 millones por fabricar los edificios modulares en China, enviarlos desde China a San Juan, y ensamblarlos. Exigir contenido local argentino acá equivaldría, en la práctica, a imponer un arancel del 35% (sin los ingresos fiscales).
La nota de Perfil indica que la oferta china incluía 500 dólares por metro cuadrado de costo de fabricación en China más 200 dólares de flete, frente a los 1300 dólares por metro cuadrado en la Argentina. En otras palabras, el flete ya está operando como el equivalente a un arancel del 40% y hacer el mismo trabajo en Argentina costaría en realidad un 160% más.
¿Cuál es el principio límite acá, si las empresas argentinas no pueden competir en igualdad de condiciones, incluso cuando la opción china ya enfrenta una protección natural equivalente al 40% de su costo de fabricación por el flete y si los costos unitarios son un 160% más altos? ¿Por qué es deseable imponer el equivalente a un arancel del 35%, por encima de un arancel natural del 40%, para desarrollar un sector donde las empresas argentinas no podrían competir en los mercados internacionales ni aunque redujeran sus costos un 50%? ¿Cuál es el fundamento para pensar que Argentina puede llegar a desarrollar alguna vez una ventaja comparativa en la construcción modular prefabricada?
Hay tres problemas básicos acá al intentar forzar los requisitos de contenido local:
1. Incidencia sobre la renta del recurso. En la medida en que los requisitos de contenido local no sean vinculantes, son irrelevantes. Cuando son vinculantes, obligan a la empresa en cuestión a alejarse del proveedor de menor costo total. El aumento de costos resultante consume parte de la renta del recurso. Dado que esa renta es la base sobre la cual se pagan dividendos, impuestos, y reinversión, cualquier mandato vinculante no es fiscalmente neutral.
2. Incidencia de equilibrio general. Los proveedores protegidos no aparecen de la nada. Absorben capital, crédito, mano de obra calificada, logística y capacidad de gestión que otros sectores también necesitan. Al forzar la demanda minera hacia estos insumos locales, el Estado eleva los costos de los insumos en toda la economía. Por lo tanto, los sectores no beneficiarios se vuelven menos competitivos, exportan menos y compensan importando más. El "valor agregado local" queda, por ende, al menos parcialmente compensado por la pérdida de competitividad en otros sectores.
3. Incentivos dinámicos. El argumento de la industria incipiente dice que la protección compra tiempo para el aprendizaje práctico (learning-by-doing), pero la creación de un mercado cautivo cambia necesariamente los objetivos del proveedor. Una vez que los ingresos dependen de un mandato, la inversión de mayor rendimiento suele ser "invertir" en preservar el mandato mismo a través del lobby y la corrupción. Así que, en lugar de producir empresas que puedan competir a nivel global, un mandato produce empresas que solo pueden sobrevivir detrás de la protección de la barrera regulatoria.
En este sentido, la protección temporal contiene un problema intrínseco de consistencia temporal: una vez que la renta existe, los beneficiarios se organizarán para mantenerla. Pueden invocar muy fácilmente el empleo, las inversiones hundidas, el desarrollo regional y la capacidad nacional para evitar la disciplina que supuestamente debía llegar más tarde.
El experimento a gran escala con este instrumento en la región confirma las tres objeciones simultáneamente. Brasil incorporó requisitos de contenido local vinculantes en sus rondas de licencias de petróleo desde 2003, con el objetivo de convertir la renta del pre-sal en demanda para la industria naval. El resultado fue un cuello de botella productivo: según Wood Mackenzie, los compromisos originales de contenido local habrían demorado o impedido la entrada de 10 FPSOs (barcos gigantes de Floating Production, Storage, and Offloading) y reducido la capacidad de producción de 5 a 3,7 millones de barriles diarios, con regalías potencialmente reducidas a la mitad. Y la relación protegida entre Petrobras y sus grandes contratistas terminó siendo el sustrato de Lava Jato. El punto de llegada natural de la dinámica del punto 3.
El argumento de la industria incipiente exige no solo que el aprendizaje práctico sea posible, sino que la trayectoria de aprendizaje termine en algún punto cercano a la ventaja comparativa. Los números de Vicuña hacen que esto último sea prima facie inverosímil para la construcción modular. Y el proceso de aprendizaje tendría que terminar en un nivel competitivo frente a una industria china que, de por sí, sigue mejorando de manera continua.
En la Argentina, en la práctica, el intento de construir industrias nacionales bajo la sustitución de importaciones, creando una de las economías más cerradas del mundo, claramente fracasó. Las exportaciones se estancaron y quedaron muy por detrás de las de Chile, incluso en bienes procesados y en manufacturados; la economía no crece en términos per cápita desde 2008 y la productividad total de los factores está estancada desde hace décadas. Aplicar mandatos rígidos de contenido local a la minería moderna reproduce, bajo otro nombre, la lógica central de la sustitución de importaciones: encarecer insumos para crear demanda cautiva, con la expectativa de que en algún momento surja competitividad internacional. No funcionó. Las supuestas "industrias infantes" nunca maduraron.
Donde haya fallas de mercado genuinas, hay que identificar la falla específica y proponer un instrumento que la aborde de la manera más directa. Si la falla es el aprendizaje, hay que facilitar y subsidiar el aprendizaje. Si es la certificación, hay que ayudar con la certificación. Si es la información, hay que coordinar la información. Si el problema está en la infraestructura, hay que construir la infraestructura. Un arancel o un mandato de compra no hace nada de esto. Le impone un impuesto al comprador, distorsiona la elección de insumos, crea una renta protegida y espera que el aprendizaje ocurra como un subproducto secundario de un mercado cautivo, en lugar de simplemente generar un interés poderoso y concentrado para perpetuar esa renta.
El sector australiano de equipos, tecnología y servicios mineros (METS) ofrece un contraste quizás interesante. Australia tuvo una política deliberada de participación industrial local, pero no una política proteccionista de contenido local. No usó cuotas obligatorias de compra, mandatos de sustitución, aranceles protectivos ni restricciones cuantitativas para obligar a los proyectos a abastecerse localmente. Por el contrario, Australia opera desde hace décadas bajo un régimen comercial muy abierto, con aranceles bajos, una extensa red de acuerdos de libre comercio y una economía integrada a las cadenas globales.
La política australiana apuntaba a otra cosa. El principio era que los proveedores australianos tuvieran oportunidades "plenas, justas y razonables" ("full, fair, and reasonable") para competir en los grandes proyectos, no que los proyectos estuvieran obligados a comprar local aunque hubiera alternativas más eficientes. Los programas de participación industrial exigían planes, transparencia, información sobre licitaciones y justificación de decisiones de abastecimiento, pero no imponían porcentajes físicos de contenido local.
En algunos acuerdos con los gobiernos estaduales (State Agreements), además, las mineras deben presentar planes o reportes de participación local y justificar sus decisiones de abastecimiento. Si una empresa decide importar insumos que podrían haber sido ofrecidos localmente, puede tener que explicar por qué la alternativa local no era razonable o económicamente practicable, o por qué no cumplía con los estándares requeridos de precio, calidad, experiencia, entrega o servicio. Esto crea un costo de información y justificación frente a la importación injustificada, pero sin convertir al proveedor local en un vendedor cautivo. La diferencia es central: el sistema favorece la competencia transparente de proveedores locales capaces, no la obligación de comprar local aunque la oferta sea inferior.
Es decir, el Estado actuó sobre los márgenes donde podía existir una falla de mercado: información, acceso a licitaciones, capacidad de los proveedores, formación de habilidades, vínculos entre empresas, universidades y centros de investigación, y conexión con cadenas globales. El objetivo no era crear compradores cautivos, sino permitir que proveedores locales capaces compitieran contra proveedores globales en condiciones transparentes.
El sector METS entonces no nació de un mercado cerrado, sino de la demanda genuina de un enorme sector minero operando en condiciones técnicas difíciles. Las grandes empresas globales traían capital, tecnología y estándares; los operadores locales y proveedores australianos aprendían al resolver problemas reales para ellas; y el sistema público de investigación ayudaba a convertir esos problemas en capacidades acumulables. Cuando la modularización volvió más eficiente importar parte de la infraestructura, Australia no trató de preservar por mandato el viejo porcentaje de contenido local.
La política buscaba desarrollar capacidades exportables alrededor de la minería y el petróleo, no conservar artificialmente tareas que habían dejado de ser competitivas. La última estimación nacional disponible ubicaba las exportaciones METS australianas en A$17.000 millones en 2020, algo más de US$10.000 millones al tipo de cambio de ese año, y el sector probablemente creció desde entonces.
Si miramos a Chile, que también opera bajo el libre comercio y sin requisitos de contenido local, se estima generalmente que el multiplicador de la actividad minera se ubica entre 1,3 y 2, y el empleo indirecto generado por la industria minera es más del doble del empleo directo, lo que representa unos 780 mil puestos de trabajo frente a 310 mil trabajadores y contratistas mineros en el 2025. Los proveedores mineros chilenos exportan alrededor de 1.200 millones de dólares por año en equipos, tecnología y servicios.
Como indican ambos casos, la minería demanda muchos insumos que son servicios in situ: mantenimiento de maquinaria, logística especializada, geología, software de monitoreo, soluciones ambientales, soporte operativo, obras complementarias y formación técnica. En estos nichos de servicios, Argentina sí tiene ventajas comparativas potenciales. Gran parte del desarrollo aquí ocurrirá de manera orgánica, pero el Estado puede ayudar si actúa sobre restricciones concretas: formación laboral, certificaciones, infraestructura, información, coordinación entre empresas y universidades, y acceso competitivo de proveedores argentinos a licitaciones exigentes.
Para desarrollar valor local y cadenas de suministro, en lugar de más proteccionismo y una sustitución de importaciones 2.0, a mi juicio el punto de partida entonces debería ser dejar de castigarlos con Ingresos Brutos y el Impuesto al Cheque, mejorar la disponibilidad de mano de obra calificada y remover los cuellos de botella que impiden que proveedores locales eficientes escalen junto con la minería.
NUEVO RECIBO DE SUELDO. Un capítulo aparte merece el sinceramiento de la información incorporada por la Ley de Modernización Laboral 27.802 en el recibo de sueldo. Durante años se “carancheó” la relación laboral, cargando costos que a la postre pagaba el empleado. Mucho bla bla de defender el trabajo y por atrás se aprovechaban para sacarle recursos al trabajador. Pero claro, la mejor arma de la casta es el ocultamiento de sus privilegios. Entonces el recibo de sueldo estaba armado para que las castas empresariales-sindicales pudieran llevarse recursos sin que nadie supiera. El modelo de la casta que el presidente @JMilei vino a cambiar.
Ahora el recibo de sueldo, va a tener que detallar obligatoriamente el costo total que abona el empleador por cada puesto laboral, permitiendo en una simple lectura en cascada saber cuánto de lo que paga el empleador, recibe finalmente el trabajador. Todo aquello que le sacan al trabajador va a quedar registrado, explicitado y hecho visible. ¡Viva la transparencia carajo!
En un primer cuerpo se van a detallar todas las contribuciones que realiza el empleador sin importar el destino, incluyendo así por primera vez un sinceramiento total de los costos que se destinan no sólo a los organismos nacionales de la seguridad social, sino a los sindicatos, federaciones, entes o cualquier otro tipo de persona jurídica que reciba dinero del trabajador.
En el segundo cuerpo, estará el recibo como lo conocían hasta hoy, que arranca con el sueldo bruto, e incluye todos los descuentos hasta llegar a un salario neto (o de bolsillo)
En el último espacio, se agrega una descomposición gráfica y total de la cuña fiscal y sindical. Se expone de forma incontrastable todo lo que se recauda por encima del sueldo neto y hacia dónde fluye exactamente ese dinero. Con esto se sincera completamente el sistema: ahora el ciudadano sabe adónde va el fruto de su trabajo.
La reglamentación exige (¡perdón liberales!) un diseño definido para la confección del recibo de sueldo. La imagen muestra cómo deberá ser el formato a usar en los nuevos recibos. Para el trabajador es una manera de saber que es lo que le sacan; usen esta información para defender su salario. VLLC!
El tema del recibo de sueldos lo venimos discutiendo desde el primer día de la gestión. Intentamos varias vías pero afortunadamente ahora el Congreso de la Nación nos dio el soporte legal para el cambio. Gracias al Secretario de Trabajo Julio Cordero y su equipo (en particular a Claudia Testa y Guillermo Comadira) del @MinCapHum_Ar@SPettovelloOK. Gracias en @MinDesreg_Ar a Ariel Pszemiarower, Agustina de Cecco, una gran artífice de esta reforma, al siempre esencial @MaxiFarina, Secretario de Transformación, a Cecilia Domínguez, y por supuesto al equipo de la Secretaría Legal y Técnica a cargo Maria Ibarzabal, y su equipo!
"Público" no significa gratuito, estatal o subsidiado. Que alguien admire un tren limpio, puntual y accesible no significa que esté admirando el modelo fiscal que lo financia. Algunos de los mejores sistemas de transporte público del mundo funcionan con lógica empresarial y alta recuperación de costos.
El Mass Transit Railway (MTR) de Hong Kong, quizás el sistema de transporte público mejor administrado del mundo, es una empresa que cotiza en bolsa (el gobierno de Hong Kong es el accionista mayoritario). En 2025, tuvo un índice de recuperación tarifaria (farebox) del 150%.
Mueve unos 5,5 millones de viajes por día, aproximadamente 0,7 viajes diarios por habitante, y los trenes pasan cada 2 o 6 minutos con una puntualidad del 99,9%. Las estaciones y los coches están absolutamente impecables y climatizados.
Podés comprar un pase de 40 viajes, válido por 40 días, por unos 60 dólares. Un pase mensual ilimitado para una línea en particular cuesta entre 55 y 85 dólares.
Opera bajo el mismo modelo de integración vertical que las empresas ferroviarias japonesas (que también cotizan en bolsa y son muy rentables), en el cual la compañía es dueña de las vías, las estaciones y los trenes, y desarrolla el negocio inmobiliario en los alrededores.
Genera ganancias anuales de alrededor de 2.000 millones de dólares. Transporte público de élite mediante rentabilidad financiera, gestión corporativa y sin costarle un solo peso de subsidio a los contribuyentes.