Me aplastó el dialogo sobre el perdón del documental Dont look back in Anger. Me arruinó.
A veces confundimos el perdón con regalarle tranquilidad al otro.
Perdonar tiene mucho más que ver con uno mismo.
Mientras estás lastimado , muchas veces no perdonas, más bien negociás con el dolor. Decís que perdonaste porque estas cansado de sentir bronca, porque necesitás que todo termine.
Pero el perdón de verdad no se fuerza.
Llega cuando ya no necesitás una disculpa. Cuando dejás de imaginar conversaciones que nunca van a pasar. Cuando entendés que ninguna explicación puede cambiar lo que pasó.
Y entonces quizás perdonás.
No para liberar al otro de lo que hizo.
Para liberarte vos de tener que cargarlo todos los días.
Porque perdonar no cambia el pasado, cambia cuánto pasado decidís llevar con vos.
Vayan a verlo, de verdad. Te guste o no te guste Oasis.