Santi es joven, resistente y lleno de contradicciones: quiere dejar atrás su pasado, pero aún carga con él. Sueña con una vida digna, con amar sin esconderse y con demostrar que su historia no termina donde otros creen.
Llegó a España buscando libertad y una nueva oportunidad, pero se encontró con la soledad, la falta de papeles y sin un techo donde dormir. Sin red de apoyo y con la necesidad apretándole el pecho, acabó sobreviviendo gracias a internet, usando su cuerpo como moneda de cambio.>