A ti te dijeron "despídete bien" pero Pizarnik dijo "¿cómo puedes irte y dejarme a solas conmigo, a solas con mis manos poderosamente nostálgicas esta noche?"
Es notable cuando amamos porque somos cuidadosos. Con los dichos, con los ojos, con el tacto. El amor nos vuelve atentos: amamos con cuidado, indagamos con cuidado, sobre los temas sí, pero también sobre el cuerpo amado. Amar es eso: pedir permiso para entrar.
el amor no es un complemento, al contrario, nos expone a la propia falta (y a la del otro). Es más vacío que estructura, es más vértigo que tierra firme. Y esto es justamente lo que nos moviliza y conmueve del amor: la vulnerabilidad que nos despierta.
Actualmente tengo sentimientos tan lindos y siento tanto agradecimiento por mi misma que en verdad no puedo creer lo fuerte que soy para salir del hueco en que estuve metida
la cúspide del amor es también la cúspide de la curiosidad, porque sino qué hago yo muriendo por saber y acordarme cuál es su momento del día favorito, su fruta favorita en el invierno, su álbum de música preferido, su condimento de confianza, su forma de bañarse
hay una lógica muy específica que se queda impregnada cuando quisiste morirte varias veces y es la premisa de reconocer la muerte como alternativa. entonces intentas otra cosa, todo el tiempo, y no perdes nada si sale mal, porque paradójicamente siempre resulta mejor que morirse