Ojalá la izquierda fuera lo que tanto la derecha dice que somos. Ojalá fuéramos comunistas, ojalá fuéramos dictadores, ojalá fuéramos autoritarios, ojalá fuéramos guerrilleros, pero somos unos bobos hptas que siempre buscan la paz en un país que prefiere la guerra
Ahora cuando llegue el mundial ni me voy a querer poner la camiseta de la selección Colombia, porque van a pensar que soy abelardista y eso si es una vergüenza.
Inaudito que quien aspira a la Presidencia de la República alimente la cosificación de las mujeres. Si lo hace con una niña de 14 años, con su propia hija, qué se puede esperar del resto.
Durante décadas hemos luchado para que las mujeres sean reconocidas por su liderazgo, su talento y su capacidad de transformar el mundo.
Por eso la discusión no es moralista. No es sobre bailar o no bailar.
La discusión es qué mensaje enviamos cuando convertimos la admiración femenina en espectáculo y cuando seguimos enseñando que el valor de una mujer depende de la validación masculina.
A veces me quejo de la vida, pero luego recuerdo que todo lo que he querido siempre llega en su momento, que soy una persona bendecida, que la vida es maravillosa y que Diosito es inmensamente detallista conmigo.