De Venezuela el mundo puede aprender varias cosas, 1. Tener muchas elecciones no es síntoma de vivir en democracia, 2. Tener recursos naturales no siempre es una bendición, 3. Vivir alimentando la vagancia del pueblo a punta de subsidios, tiene su costo, encadena y destruye.
Un cubano dijo:
“Nos levantamos por 40 años mirando en la playa hacia el horizonte esperando una intervención que nunca llegó. Esa esperanza de una ayuda externa fue quien nos mato como pueblo, fue nuestra tumba.”
Hoy Venezuela padece lo mismo.