Cuando llegamos a los pies de Dios con un corazón afable y agradecido, el sin duda inclina su oído para escucharnos, pero sobre todo extiende sus brazos para abrazarnos. Tu resistencia te lleva a la soberbia, ríndete y mira pacientemente como toda mejora.
Dios tiene el hábito de elegir a los excluidos, a los desechados, a los olvidados, para llenarlos de grandeza, sin consultar a nadie. Así que olvida todo lo que han presagiado sobre ti.
Deshazte de las cadenas y expectativas de tu círculo más íntimo y privado.
Me pregunto que hubiese sido de de este día para celebrar tu cumpleaños, si estuviésemos todos en familia, tú con tus hijos, Nata con sus hijos, mis papás juntos llenos de felicidad, tengo mucha imaginación para poner andar, te amo muchísimo y feliz cumpleaños número 33 chele.