Hay amistades que no sobreviven a las reconfiguraciones que se van dando conforme pasa la vida. Hay en otras que, sin embargo, vas aprendiendo y vas transformando las formas de quereros, los tiempos de atención, el idioma único deteriorado.
Tanta razón tenía Benedetti cuando dijo:
"Lo triste no es que una persona no te valore. Lo triste es que tú sepas que no te valora y aun así te quedes." I really felt that.