Cuando tengo ruido en la cabeza no quiero escuchar música.
Ni mi ruido.
Pero solo escucho mi ruido en la cabeza.
Y siento deseos de escribir.
Y cuando escribo casi siempre lloro.
Y las lágrimas siempre me recuerdan al mar.
Y al sabor de las olas.
Y al sonido de las olas.
Viernes...os cuento.
El viento siempre me recuerda al mar. Y a mi vida en Osuna. Y a una sensación incómoda de ruido en la cabeza.
Ruido en la cabeza.
Una azotea. Me encantan las azoteas porque me siento cerca del cielo. Y el cielo siempre me recuerda al mar.
(Sigo en coment)
Y al sonido de las olas.
Ruido en la cabeza.
Cuando tengo ruido en la cabeza nunca sé si estoy triste o no.
Me siento triste y contenta a ratos. Solo a ratos.
Detesto la soledad impuesta y el ruido en la cabeza.
Y echar de menos.
En El tiempo del hijo me agarro el corazón y miro al cielo deseando que esta obra atraviese los corazones de los públicos de muchos teatros.
David Montero cae lentamente, pero mis brazos y cuidados lo acompañarán con mimo durante el recorrido de esta obra.
#eltiempodelhijo
Viernes...os cuento.
Tengo detrás el mar.
Por fin. Mi más ansiado deseo.
Y no es el mar. Es este mar. Este lugar.
El mar me hace desear estar aquí por encima de cualquier otro lugar.
Este mar me atrapa con su color, sus olas y la vida lenta del lugar.
#reflexionesdeviernes
Por un 2024 lleno de mitades.
Brindo por la contradicción.
Por el derecho a cambiar de opinión.
Por ser muchas en una.
Por la comunicación honesta y el cuidado.
Por la amistad y la familia.
Por el amor en sus múltiples manifestaciones.
Feliz final y comienzo.
#happynewyear
(...)
Aprender
la levedad del pájaro. Respirar.
Sentir cómo pasa el aire
por todas las esquinas del cuerpo,
lo más parecido a volar
que puede hacer una mujer
como yo,
con el corazón
pegado a tierra.
(...)
Laura Casielles (Fragmento del poema La levedad del pájaro)
Viernes.... os cuento.
Cuando me veo así, pienso en qué estaba pensando. En qué pienso. En que pienso mucho.
Y que este año se acaba, y que no ha sido fácil, pero me han pasado cosas bonitas y le he cogido cariño.
Y así lo miro: de reojo y recordando los aprendizajes
Lunes.
Autorretrato inédito 2021.
Recuerdo a Miguel Hernández
Rotos, rotos: ¿Qué rotos?
Rotos: cristales rotos
de tanto dilatarse
en ver, arder, querer,
luchar, odiar, mis ojos.
Rotos: por siempre rotos.
Rotos: espejos rotos
caídos, sin imagen,
sin dirección, tus ojos.
Celebrar y alegrarse del éxito y la fuerza de las demás, arroparlas e impulsarlas siempre que sea posible, agradecer sus talentos y mirada, abrazar el mundo en común y transformarlo. Querer dejar un camino de reconocimiento y amor a las que vendrán. Y estaría.