el amor no es un complemento, al contrario, nos expone a la propia falta (y a la del otro). Es más vacío que estructura, es más vértigo que tierra firme. Y esto es justamente lo que nos moviliza y conmueve del amor: la vulnerabilidad que nos despierta.
En terapia hoy:
El amor es y será siempre el terreno del malentendido. El otro nunca hablará tu idioma de manera id��ntica porque su falta es diferente a la tuya. Sanar el lazo implica aceptar que el otro te ama desde su propia estructura, y no desde tu manual de instrucciones.