Todo lo que no sea Unai en la final yendo a firmar camisetas a la portería contraria mientras Cubarsi se queda por si a caso tapando la zona no tendría sentido viendo lo visto
Tengo el alma reventada
Y arena en el corazón
Con esta torre derribada
Ahora veo el sol
Amaneceres en la playa
Y un brindis en tu honor
Si la felicidad se escapa
Bailaré con el dolor
Cada persona lleva el duelo como puede.
No como le dicen. No como esperan. Como puede.
Hay quien llora en voz alta y quien se rompe en silencio.
Quien necesita hablar de esa ausencia todos los días
y quien guarda el nombre en un cajón
porque pronunciarlo le desarma.
Hay quien recoge sus pedazos rápido
y quien tarda meses en entender
que la vida sigue aunque duela.
El duelo no tiene calendario.
No entiende de prisas ni de frases hechas.
No se cura con un “ya deberías estar mejor”.
Se atraviesa.
Se respira.
Se sobrevive.
Porque perder a alguien
no es dejar de quererle,
es aprender a quererle
de otra manera.
Y cada uno encuentra esa manera
cuando puede.
Como puede.