La diáspora ya tiene años apoyando a su familia en Venezuela, el venezolano dentro del país ya tiene décadas echándole bolas para apoyar a sus vecinos, las ONGs ya tienen años asistiendo una crisis humanitaria complejísima, los periodistas ya tienen años tejiendo redes para poder defender la verdad, los médicos ya tienen años sosteniendo como pueden el sistema de salud, los maestros ya tiene años sacrificándose para llevar un poco de luz a las aulas, ya el país tiene años supliendo la falta de estado.
El terremoto solo develó algo que quizá antes no teníamos tan mapeado: el venezolano se dedicó a construir un país en paralelo al país que el régimen decidió derrumbar.
El mundo moderno está profundamente influenciado por ideas humanistas acerca de la conducta. Con frecuencia, las personas buscan culpar únicamente a factores externos por los problemas internos del corazón.
Sin embargo, quienes valoramos la verdad bíblica también debemos tener cuidado de no ignorar las realidades fisiológicas que pueden afectar seriamente el comportamiento.
Somos seres integrales: alma y cuerpo. Lo que sucede en el cuerpo puede afectar el alma, y lo que ocurre en el alma también puede afectar el cuerpo.
Las personas que padecen Alzheimer, demencia senil, lesiones cerebrales o que han sobrevivido a infartos cerebrales y otros accidentes cerebrovasculares deben ser tratadas con compasión, paciencia y comprensión. Algunas caminarán hacia una recuperación significativa; otras tendrán que aprender a vivir con una nueva realidad.
Pastor, cuidador de almas: antes de llegar rápidamente a conclusiones acerca de la conducta de una persona, anímala a recibir una evaluación médica. Asegúrate de que no exista un problema hormonal, glandular, neurológico o alguna otra condición fisiológica.
Solo entonces podremos ayudarla correctamente a enfrentar aquello que también revela o produce luchas en el alma.
Todos somos pecadores.
El problema está en que muchas veces pensamos que somos menos pecadores que los demás, usándolos como vara para sentirnos mejores.
Eso es peligroso.
Las donaciones han bajado porque la gente de gran corazón dio todo lo que tenía para ayudar, pero mantener ese esfuerzo es insostenible a largo plazo; el día a día en este país está durísimo. Si está dentro de tus posibilidades, apoya a quien puedas.
Today, July 4, the people of the United States celebrate 250 years of Independence. Two and a half centuries of history marked by immense challenges, but above all by an unshakable conviction: that freedom is the only foundation upon which a prosperous and dignified nation can be built. It is this conviction that made the United States a beacon of hope for the free world.
In Philadelphia, the Founding Fathers enshrined an enduring truth: that life, liberty, and the pursuit of happiness are inalienable rights. They are not gifts bestowed by a monarch or concessions granted by a ruler; they are rights endowed by our Creator, belonging to every individual by virtue of their inherent human dignity. Yet they also understood that liberty is fragile unless it is protected. That is why they gave the world one of history’s greatest institutional legacies: a Republic founded on the separation of powers and the rule of law—a system designed to ensure that power checks power, and that government never again descends into tyranny.
Venezuela and the United States share that same republican DNA. We are historic and natural allies, bound together by our commitment to democratic values. It is no coincidence that our founding anniversaries stand side by side on the calendar: tomorrow, July 5, Venezuelans will commemorate the 215th anniversary of our own Independence. That proximity reflects a shared destiny and an unwavering commitment to liberty.
Today, as Americans celebrate a quarter of a millennium of constitutional freedom, Venezuelans continue our own historic struggle to restore those very same principles: the separation of powers, an independent judiciary, and the dignity of every citizen. On this day of celebration, we reaffirm our commitment to building, together, a hemisphere defined by peace, where oppression belongs to the past and where freedom and opportunity embrace every one of our children.
At this decisive moment, we express our deepest gratitude to the American people; to President Trump and his administration; to the public servants, members of the armed forces, and all those whose leadership and commitment make the United States a great nation. Your support has been a powerful testament to solidarity, resolve, and the defense of liberty’s enduring values at a critical moment for Venezuela and for our hemisphere.
Let us remain steadfast on this path. Freedom always prevails.
God bless the people of the United States, and may God bless and guide our beloved Venezuela.
Dios es glorificado por todos los abatimientos de Sus siervos, pues son llevados a magnificarlo cuando Él los pone de nuevo en pie; e incluso mientras están postrados en el polvo, su fe le rinde alabanza.
— Charles Spurgeon, Ánimo para los deprimidos
Que difícil explicarle a un no-creyente o a un inmaduro en la fe, los atributos de Dios en medio de una naturaleza caída y un mundo abandonado al pecado y la muerte, cuya redención se encuentra solo en Cristo.
@sofii309 Es de las preguntas más difíciles de responder. Es normal que en tu humanidad estés molesta pero te garantizo que la persona de Dios no se complace en la maldad ni en la desgracia.
No comparto la matriz de opinión del “juicio directo para Venezuela”.
¡FINALMENTE LOGRAMOS RESCATAR A HERNÁN!
Después de más de 72 horas de trabajo y tras enfrentar una estructura sumamente inestable, réplicas, derrumbes y la necesidad de abrir una nueva vía de acceso para poder llegar hasta él, rescatamos con vida a Hernán Alberto Gil Flores, de 44 años, quien permaneció más de 7 días atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande.
Este rescate fue posible gracias al esfuerzo conjunto de los equipos de Chile, Estados Unidos, Portugal, México, Costa Rica, Venezuela y El Salvador, que trabajaron sin descanso para remover escombros, estabilizar la estructura y abrir paso hasta llegar a Hernán.
Nuestra admiración y reconocimiento para todos los rescatistas que participaron en esta operación, así como para Hernán, cuya fortaleza y resiliencia durante más de 7 días fueron extraordinarias.
En este momento, los médicos están evaluando su condición para que pueda ser trasladado a un centro hospitalario y continúe recibiendo la atención que necesita.
Gracias a Dios por permitir este milagro.
Fuerza Venezuela 🇸🇻🇻🇪