Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas
Otra Tienda menos de #Cádiz en Cádiz...
En pocos años no quedará ningún negocio tradicional gaditano. Todo Franquicias y Multinacionales... como dicen en el vídeo, lo tradicional está ahora online.
Mientras las ciudades sin Identidad.
Suerte, Der Tirón
Mientras se siga permitiendo que los extranjeros sigan comprando propiedades para veranear o teletrabajar, y sigan permitiéndose los apartamentos turísticos, esto no va a explotar, asumidlo.
Separar a un menor de sus padres solo tiene sentido si es para protegerlo.
El Estado debe estar a la altura de esa responsabilidad.
Si no, la infancia queda desprotegida y su futuro se quiebra.
Conviene recordarlo también en medio del actual debate sobre eutanasia y derechos.
Importass es la app con la que gestionas tu vida laboral, tus pensiones, tus prestaciones.
La lanzó la Seguridad Social en 2022. Ayer anunciaron que se la habían descargado 2M de personas.
¿Quién la construyó, cuánto costó y qué hay detrás?
La desarrolló internamente la GISS (Gerencia Informática de la Seguridad Social), la unidad IT interna de la TGSS.
He buscado el contrato pero lo que he encontrado es más interesante. No hay una licitación específica para la app. Pero para mantener y evolucionar todos sus sistemas, sí hay contratos. Muchos. Y muy grandes.
En diciembre de 2022, la GISS publicó lo que se convertiría en el mayor contrato informático de la historia de la Seguridad Social.
📄 Expediente 2022/7203
💰 130.395.528 € (2 años)
📋 Objeto: desarrollo y mantenimiento de los sistemas de información de la TGSS
Solo una empresa se presentó a ese concurso de 130 millones. Una.
Minsait, la filial IT de Indra, se lo adjudicó por 54,3M€ sin IVA. Sin competencia. Sin negociación real.
Formalmente fue un proceso "abierto", pero con un único licitador, así que... poca apertura.
Y ese era solo uno de los 8 contratos que la GISS sacó ese mismo diciembre de 2022.
8 licitaciones. Presupuesto de más de 477 M de € a repartir entre... los mismos de siempre.
El ecosistema IT de la Seguridad Social está controlado por un oligopolio de 5 empresas:
• Minsait (Indra)
• Viewnext (IBM)
• Babel Sistemas de Información
• Atos
• Accenture
Siempre en UTEs, siempre rotando los lotes.
Y aquí viene la parte oscura.
En 2018, la CNMC sancionó un cártel de empresas IT que había estado repartiendo contratos públicos durante 10 años, desde 2005 a 2015. La empresa con la multa más alta: Indra. 13,5 millones de euros.
Pero hay algo todavía más revelador.
Un email interno de Indra de 2013 decía literalmente: "Desde GISS nos piden que les ayudemos a redactar los pliegos para iniciar el proceso administrativo". El contratista redactaba las bases del concurso que luego iba a ganar.
Para rematar: parte de estos contratos están cofinanciados con fondos Next Generation EU.
Dinero europeo que fluye, vía Seguridad Social, hacia el mismo oligopolio de siempre.
Lo que queda para el ciudadano: una app que funciona.
🚨Someone just open sourced a computer that works when the entire internet goes down.
It's called Project N.O.M.A.D.
A self-contained offline survival server with AI, Wikipedia, maps, medical references, and full education courses.
No internet. No cloud. No subscription. It just works.
Here's what's packed inside:
→ A local AI assistant powered by Ollama (works fully offline)
→ All of Wikipedia, downloadable and searchable
→ Offline maps of any region you choose
→ Medical references and survival guides
→ Full Khan Academy courses with progress tracking
→ Encryption and data analysis tools via CyberChef
→ Document upload with semantic search (local RAG)
Here's the wildest part:
A solar panel, a battery, a mini PC, and a WiFi access point. That's it. That's your entire off-grid knowledge station. 15 to 65 watts of power. Works from a cabin, an RV, a sailboat, or a bunker.
Companies sell "prepper drives" with static PDFs for $185. This gives you a full AI brain, an entire encyclopedia, and real courses for free.
One command to install.
100% Open Source. Apache 2.0 License.
Empezamos por editar fotografías que moldean nuestros recuerdos. Luego veremos la realidad y pensaremos: qué aburrida, qué gris.
Como quien pone salsa a todo lo que come y luego su paladar no sabe distinguir los sabores reales.
Seremos adictos a la realidad modificada.
💸 ¡Vamos a mejorar un trámite digital sin gastar un euro!
Muchos trámites parecen diseñados en el séptimo círculo del averno. Y cuando se lo digo a mis amigos funcionarios, me salen por bulerías con el mismo cante jondo de siempre:
—Es que no hay dinero.
Pero payo… ¿cuándo lo ha habido? ¡Gestionar es un arte que florece justo en la escasez!
He aquí una idea muy loca:
✨ Podemos mejorar los trámites digitales de nuestro país sin gastar (apenas) ✨
¡Veámoslo con un ejemplo!
Y ve situando tu dedo —tú, sí; te lo digo a ti 🫵— sobre el botón de «retuit» para difundir este evangelio, que he echado medio sábado en él. 😜
📣 ¡Necesitamos que llegue a nuestros gobernantes y gestores!
¡Vamos allá! 🥳🧵👇
Como me dedico profesionalmente a la tecnología, en mi casa hay la mínima tecnología indispensable.
Para mí, uno de los valores centrales de la ingeniería es justamente concebir la solución más simple que resuelve un problema. Encontrar, de todas las soluciones posibles, la mínima.
Entendido así, un ingeniero es un minimalista por definición.
Pero a menudo olvidamos que la tecnología es una hipoteca, una responsabilidad. La tecnología resuelve problemas, sí, pero también provoca otros nuevos. La tecnología tiene un ciclo de vida, un coste de amortización y un mantenimiento.
En mi casa nunca entrará una impresora, por ejemplo. Salvo algunos modelos multifunción dirigidos al segmento empresarial, creo que todos estamos de acuerdo en que las impresoras domésticas son una distopía poscapitalista que hiede a azufre.
Durante cerca de una década tuve en casa un servidor. Corría allí un miríada de servicios digitales: ficheros, correo, ssh, web, P2P… Fue un pecado de juventud: ahora que me platean las sienes no puedo regresar ni mentalmente a esa etapa en que tenía debajo de la cama un generador de ruedo blanco ASMR y discos metálicos girando exactamente 5400 veces por minuto. Aunque diera calorcito en invierno.
Leí todo lo que pude sobre Dieter Rams, el influyente diseñador de Braun que Jony Ive tanto emuló en Apple. Leí también lo que encontré sobre el racionalismo, la Bauhaus y la Gute Form.
De esa inmersión en la filosofía de diseño de productos tecnológicos emergí con una fobia ciclópea a las lavadoras.
La lavadora doméstica es, para mí, el electrodoméstico que con más saña maltrata los sagrados valores de la interacción hombre-máquina. Tengo incluso una colección fotográfica de disparatados paneles de este invento pergeñado en el centro del averno.
No importa cómo lo mires: las lavadoras tienen siempre muchos más botones, ruedas, luces y letras de las necesarias. ¡Oh, lavadora, maquinación oprobiosa, proceloso denuesto al sacro racionalismo!
Necesito urgentemente saber qué lavadora tiene en casa Dieter Rams.
La lavadora es la cristalización de un zeitgeist fatal: que el marketing vale más que la función. Que la visión de un oficinista del departamento de mercadotecnia obsesionado con un excel de ventas está por encima de los valores universales de ergonomía, economía y funcionalidad.
Las lavadoras tienen tantas luces, ruedas y botones porque los fabricantes que priman el márketing sobre el diseño o la ingeniería cultivan la confusión entre complejidad y valor. Apelan a la creencia —infundada, pero muy arraigada— de que un aparato complejo es percibido como más potente o más funcional por el consumidor despistado.
Esa es la trampa de nuestro tiempo.
Esa es la gran mentira.
Y a ese abismo cabalgamos como civilización: lavadoras con pantallas a color, cafeteras con wifi, aspiradoras domésticas con carillón, servilletas charoladas que no limpian pero te dan las gracias por tu visita.
Se atribuye a Saint-Exupéry esta verdad como un puño: la perfección no se alcanza cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar.
¡Guerra, pues, al ornato superfluo en los productos tecnológicos! Guerra a muerte a la complejidad artificial. Amén.
En mi casa entra la mínima tecnología imprescindible porque buena parte de los productos tecnológicos de nuestro tiempo están mal diseñados o son artificialmente complejos.
Y en la tempestad ultracapitalista donde todo tiene luces, botones y wifi, yo prefiero quedarme en mi remanso. Con Rams y Saint-Exupéry.
Una maravilla de vídeo PEEEEEERO, ¿Sois conscientes que en cuanto ellas falten esta imagen no se repetirá porque sus herederos habrán vendido el piso en que vivían a un fondo buitre y lo que ahora es un bloque de vecinos mañana será otro bloque de VUTs en Triana?
Ahora cuando estamos volviendo a los tajos se está intensificando la represión.
4 detenidos mas ayer.
Ante un sistema que solo da represión como respuesta a nuestras reivindicaciones nuestra respuesta es nuestra solidaridad de clase.
Aporta si puedes y sobre todo difunde.
Esta es posiblemente la mejor intervención de @gabrielrufian de los últimos tiempos.
No caben más verdades. Vaya 6 minuos y 43 segundos. Impresionantes.
• Carnaval benéfico en solidaridad con los trabajadores del metal •
🕢 Jueves 10 de julio a las 20:30H
➡️ Estatua de Moret.
🎭 Colaboran las siguientes agrupaciones: ⬇️
40.000 euros y 15.000 euros. A dos trabajadores del metal. Una fianza sin precedente que lo que busca es meter miedo, reprimir, que nadie se atreva a volver a protestar.
¿Y la respuesta? La respuesta es esta. Una respuesta de ciudad.