La izquierda se vuelve misógina si la mujer es de derecha.
Clasista si el pobre es de derecha.
Homofóbica si el gay es de derecha.
Racista si el negro es de derecha.
Y fascista con todo lo que no sea de izquierda.
Apoyaron a Lenin
Apoyaron a Stalin
Apoyaron a Mao
Apoyaron a Kim Il-sung
Apoyaron a Fidel
Apoyaron a Perón
Apoyaron a Hoxha
Apoyaron a Ceaușescu
Apoyaron a Tito
Apoyaron a Pol Pot
Apoyaron a Gaddafi
Apoyaron a Bashar al-Assad
Apoyaron a Ortega
Apoyaron a Chávez
Apoyaron a Evo
Apoyaron a los Kirchner
Apoyaron a Maduro
Apoyaron a Jamenei
Y con todo ese historial criminal, por qué se sigue creyendo que la Izquierda conserva alguna credibilidad ética.
Hoy la Bencina está sobre los 1.200 pesos. El pan está a 2.300 pesos. La canasta básica estas obre los 70 mil pesos. Quemaron el metro por 30 pesos y el pasaje ha subido 70 pesos. Vinieron a sacarte de una crisis que nunca tuviste, para llevarte a un bienestar que nunca te dieron
Mi problema con Bad Bunny no es musical. Es lo que representa y hace. Me cansa esa estética de victimización permanente envuelta en discurso woke que señala siempre al mismo enemigo cómodo y evita mirar donde realmente está el origen del desastre latinoamericano.
Criticar a ICE y a Estados Unidos vende aplausos rápidos, pero criticar dictaduras, narcotráfico, corrupción estructural y décadas de ingeniería social de izquierda no, que es lo que pasa en America Latina y el Caribe . Sin embargo, son precisamente esas realidades las que expulsan a millones de personas de sus países. La emigración masiva no nace en la frontera estadounidense.
Siento solidaridad real por el emigrante. La vivo en carne propia. En mi caso no culpo al país que me recibió. Señalo sin rodeos a la dictadura cubana que me obligó a salir. Esa distinción importa. Convertir a Estados Unidos en villano universal borra la responsabilidad directa de los sistemas que empujan a su gente al exilio.
La emigración descontrolada también ha traído problemas reales que Bad Bunny no comenta ñ, como la expansión de bandas criminales transnacionales tipo Tren de Aragua, que se han infiltrado en rutas migratorias y ciudades, aprovechándose del caos para traficar personas, armas y drogas. En la frontera operan grupos criminales que secuestran, extorsionan, violan y esclavizan a quienes no tienen dinero para pagar, usando a los más vulnerables como mercancía humana. De eso el ni el grupo de artistas woke hablan. En cambio, se construye el relato cómodo donde el malo es la policía o los agentes de ICE que intentan garantizar la seguridad y hacer cumplir la ley de su país. En el caso cubano, mi experiencia es clara y repetida: los deportados que he conocido no lo fueron por trabajar honradamente, sino por cometer delitos. Ignorar estos hechos no protege al emigrante honesto, lo deja más expuesto al crimen y distorsiona una realidad compleja que exige orden, responsabilidad y verdad.
Estos artistas operan como populistas culturales. Construyen un relato simple, emocional y rentable. El malo es el presidente del país que sostiene económicamente a la región con cientos de millones en ayudas, remesas y oportunidades. El bueno es el cantante que posa de libertador desde escenarios gigantes financiados, en gran medida, por el público latino que vive y trabaja en Estados Unidos.
Como estrategia de mercado es brillante. Si cantas en español y tu mayor audiencia está en Estados Unidos, conviene vender una narrativa de rebeldía segura, una épica sin costos reales. Se levanta el puño, se lanza el eslogan, se recoge el aplauso. No acoge a un solo emigrante sin papeles en ninguna de sus mansiones. Los utiliza para seguir comprandose mansiones.
No entro aquí en la ideología woke que representa porque ese análisis exige otro texto completo. Basta decir que el problema no es cantar, ni denunciar, ni opinar. El problema es la selectividad moral, el silencio cómplice frente a las tiranías y el uso del dolor ajeno como mercancía simbólica. Esa combinación no libera a nadie. Solo vende entradas.
El comunismo europeo siempre tiene la barriga llena y el cerebro atestado de mierda.
En Europa, el comunismo se volvió postureo universitario desde los años 60.
Hijos de clase media, con beca, calefacción y nevera repleta.
Leen a Karl Marx como quien hojea un libro de poesía adolescente.
No hay colas ni apagones; hay muchos seminarios y vino barato. Así cualquiera es rojo.
El odio automático a los Estados Unidos funciona como anestesia moral. Si Washington existe, entonces todo lo que lo contradiga es bueno; aunque encarcele, mate o empobrezca.
Y entonces llegó el fetiche del revolucionario exótico. Camisetas, murales y afiches; el asesino convertido en ícono pop. La miseria ajena se volvió decoración chic y nostalgia lejana. Cuba, Venezuela o Corea del Norte sirven como un paisaje simbólico, no como antros donde la gente se cae del hambre y es reprimida sin piedad.
No conocen el miedo a hablar, la vigilancia del vecino, el castigo por pensar distinto. No han vivido la libreta de racionamiento ni la obediencia obligatoria. Por eso predican; porque no sangran ni sufren.
El comunista europeo es un animal de laboratorio que no huele a sudor ni a sigilo, huele a café caro y a aula universitaria donde no falta nada. Defiende el comunismo porque nunca ha tenido que comerse el comunismo. Habla de igualdad con la boca limpia y las manos suaves; no ha cargado un saco de arroz rancio ni ha pasado una noche mirando el techo por si el vecino chivato oyó algo.
Aplaude a Fidel Castro desde la seguridad del metro puntual y de la guagua que no falla; no desde una cola de pollo que nunca llega. Valiente desde lejos; cobarde si le tocase pagar.
La culpa histórica europea funciona como detergente; te declaras comunista y listo, conciencia lavada. No hace falta renunciar a nada; ni al viaje, ni al sueldo, ni al derecho a largarte si todo se va al carajo. El comunismo es como un disfraz, te lo quitas al llegar a casa.
Información de Fable:
- Puedes casarte
- Puedes tener hijos
- Puedes comprar casas
- Habrá personalización de personaje
- Puedes conseguir un trabajo y ganar dinero
- La reputación es importante
- Puedes hablar con cualquier NPCs
- Día 1 en PS5
- Día 1 en Gamepass
- Llegará en Otoño
Muchos todavía creen que la izquierda "falló" en Cuba 🇨🇺 y Venezuela 🇻🇪 .
No, queridos. Fue un éxito rotundo y funcionó exactamente para lo que fue diseñada: pueblos pobres, sin libertades y bajo el control del Estado.
No fue un accidente, ese es el modelo.
Resumiendo la primera quincena de enero de los zurdos:
Se enteraron que existe Groenlandia.
Apoyan el feminismo pero no a las mujeres de Irán.
No les gustan las Dictaduras menos la de Venezuela, Nicaragua y Cuba que si les gustan.
No les gustan los Militares pero aman a Perón y Chávez.
Quieren cancelar a Julio Iglesias.
Fin.
Yo me pregunto, si durante el período desde que la Asamblea dictó que Maduro no fue presidente constitucional, hasta el día de su extracción de Venezuela, el país hizo acuerdos económicos endeudándose con China, ¿estos son son acuerdos legítimos y legales?
🔹Inventaron que Julia Chuñil era una activista y que la mataron las forestales.
🔹Inventaron que el cabo Zamora empujo al delincuente al Mapocho.
🔹Inventaron un centro de torturas en Metro Baquedano.
🔹Inventaron un cáncer para salir elegido constituyente.
🔹Inventaron que Sebastián Piñera violaba los DDHH sistemáticamente.
🔹Inventaron que Chile era un " país culiao " que había que refundarlo.
🔹Inventaron que Carabineros " le sacaba los ojos al pueblo " y que había que refundarlos.
Cuan miserable ha llegado a ser un sector político del país con tal de alcanzar el poder y de crear un relato afín a su ideología.
Cuan miserables.