La cordura, ese camino conocido que nos lleva hacia la rutina, esa cárcel que se cierra con nosotros dentro sin poder decir nada, esa búsqueda del bienestar en el lugar equivocado.
Todo cambia, todo llega a su tiempo, todo se transforma, hay momentos en que el árbol tiene que esperar y fortalecer sus raíces para poder llegar a ese cielo esperado.