No le gustaría decir que es que su antiguo timonel ha empezado una revolución y ahora tiene que hundir barcos y el gilipollas se ha aliado con la marina para ser algo rollo el rey de los piratas chinos. Pero es así, se merecía que le quemaran el barco. ¿Quiere una mandarina?
Nada huele mejor que pólvora, llamas y mandarina, tachará de la lista otro barco que saquear.
— Debería empezar a coleccionar sombreros. Y buscarle dueño a los arcabuces.
— Verás. He robado veinte cabras. He firmado un papel de jurisdicción para liberar a un capullo de la cárcel y nos reuniremos con él.
Y una patada le ha metido al ancla para que empiece a subir, al menos tiene un buen mecanismo para no necesitar cinco hombres.
— Nos vamos. ~
¿En qué momento se ha metido en semejante lío?
Irá a afilar su espada. Tiene lo más importante que hacer. Arreglará su gorro después.
El mayor de los problemas, una conversación de adultos.