Estudié en un colegio de monjas y crecí educado en el pensamiento de que la homosexualidad era algo aberrante.
Escuché como comparaban el matrimonio entre 2 hombres con casarse con una vaca.
He ido a muchos colegios a contar mi historia. A darles información sobre la identidad LGTBI. A hablarles de diversidad, de respeto, de cariño, de valores y del daño que hacen ciertos comportamientos.
Nadie crece odiándose cuando sabe que no le pasa nada malo. Nadie crece odiando cuando le educan en que la diversidad no es monstruosa.
Quienes corrompen a los niños son otros, señor @Santi_ABASCAL