Qué cosas: resulta que mientras el sionismo internacional monta un pollo descomunal porque en Málaga han quemado un muñeco de Netanyahu, resulta que en una sinagoga de Israel simulan un linchamiento de un muñeco palestino.
Hay una diferencia notable entre un ejemplo y otro: en Málaga se quema a Netanyahu personalizando el mal en él. No se quema a los israelíes, ni a los judíos, ni siquiera a los sionistas, sino a Netanyahu. Mientras tanto, en esa sinagoga se quema a un palestinos genérico, y por tanto simboliza el linchamiento de todos los palestinos. Una diferencia enorme.
Mientras, Israel sigue bombardeando Líbano con fósforo blanco. El genocidio sionista sigue.