Esta foto tiene que recorrer el mundo.
Muestra a un padre cubierto de la sangre de su hija asesinada, Maayan, a quien Hamas disparó a través de la puerta de la habitación segura de su casa. Los dos niños sobrevivientes lloran por su hermana mayor asesinada y preguntan si ellos también están a punto de morir.
Las imágenes fueron filmadas por Hamás, que le quitaron el teléfono a la madre y transmitieron en vivo el terror para que su familia y amigos lo vieran.
Hoy, el padre, Tsahi, regresó a casa en un ataúd tras ser asesinado en cautiverio, para ser enterrado junto a su hija.
Hamas es solo muerte y destrucción.
Quien guarda silencio ante esta y tantas atrocidades, es cómplice de su monstruosidad.
"Tras una examinación forense podemos confirmar que el bebé Kfir Bibas y su hermano Arielfueron brutalmente asesinados por terroristas mientras estaban secuestrados en Gaza.
Los terroristas no les dispararon.
Los mataron con sus propias manos"
- Portavoz de las FDI
@lucashfernandez@DiegoPerezReggi@martinrusso77 Miren bien, al detalle: no-hay-contacto. Los dos simuladores quedaron tendidos, pretendiendo haber sufrido una muerte con trauma. Seguro expulsaron injustamente al defensor y los dos 'sensibles' siguieron jugando como si nada.
@Banderadesuecia Autógrafo del Quique Hrabina que debe ya tener unos 15 años, que dos amigos me lo consiguieron sabiendo de mi devoción por él.
Cuando le fueron a pedir la dedicatoria 'para un amigo' (yo), el Quique, algo sorprendido, les espetó: "¡¿a mí?!"
La llevo siempre en mi portadocumentos
@lucashfernandez@DiegoPerezReggi@martinrusso77@AdrielCabrera Esto es muy dificil de amonestar, porque no se distingue provocador(es), víctima(s), por lo tanto, yo dejaría seguir el juego (desde ya, cuando se reanude - si es que alguien considerara que estas imágenes no son 'parte' del juego.
@lucashfernandez@DiegoPerezReggi@martinrusso77 Claro! Pero te exhorto a que aprecies el empeño que pone el defensor en a) proteger la valla de su equipo, y b) no obstante a), prefiere cuidar al jugador contrario, atenazando, no golpeando. Nadie valora este aspecto, que considero decisivo para que aplique solo tarjeta amarilla
(...) So I ask my memories to speak and choose for me, and give at least some faint reflection of my life before it sinks into the dark.'
[Foreword, xi & xvi]
(...) Everything we forget about our own lives was really condemned to oblivion by an inner instinct long ago. Only what I want to preserve for myself has any claim to be preserved for others. (...)'