Argentina no tuvo un sistema legal de segregación racial como en EEUU, ni apartheid como Sudáfrica. Tampoco fue ni es un imperio colonial explotando poblaciones africanas como Francia, Reino Unido, Bélgica o Portugal. Por eso podemos llamar negro cariñosamente a cualquiera, no nos persigue la culpa ni nos lleva a alguna etapa oscura de nuestra historia.
Así que no nos vengan a tratar como si hubiéramos tenido plantaciones algodoneras, baños para negros, matrimonios interraciales prohibidos o colonias africanas administradas desde Bs As.
Circulen chiques.
El país más tecnológico de Europa acaba de gastar cien millones de dólares en comprar libros de papel para sus escuelas.
Suecia era el laboratorio perfecto: país rico, hiperconectado, progresista. Hicieron lo que todos pensábamos que era el futuro: digitalizar la educación desde el jardín de infantes, cada chico con su tablet, cada aula conectada y cada libro reemplazado por una pantalla. Si algún país iba a demostrar que la tecnología mejora el aprendizaje, era este.
Sin embargo, y para sorpresa de todos, los resultados de comprensión lectora empezaron a caer. Las pruebas PISA mostraron algo que nadie esperaba: más horas de pantalla en la escuela no estaban generando mejores alumnos, sino peores.
Los que menos pantalla usaban rendían un año y medio por encima de los más expuestos, y dos de cada tres estudiantes con laptop terminaban dedicando la mayor parte de la clase a cualquier cosa menos a aprender.
¿Por qué pasa esto? Porque el cerebro no aprende igual en una pantalla que en papel. Un estudio con 256 sensores cerebrales midió qué pasa cuando escribís a mano vs. cuando tipeás: escribir a mano activa al mismo tiempo redes de memoria, visión y procesamiento motor. Todo encendiéndose junto. Tipear no genera prácticamente nada de eso. La fricción de trazar cada letra es justamente lo que fuerza al cerebro a consolidar lo que aprende.
Suecia escuchó la evidencia: el Instituto Karolinska —el que decide el Nobel de Medicina— declaró que las pantallas perjudican el aprendizaje. El gobierno eliminó dispositivos para menores de seis años, prohibió celulares en toda la jornada escolar y destinó cien millones de dólares a volver a los libros.
Mientras tanto, Estados Unidos gasta treinta mil millones al año en más dispositivos como laptops y tablets, a pesar de que las encuestas indican que distraen incluso más que los celulares.
La generación con mayor acceso a conocimiento de la historia es la primera que sabe menos que la anterior. La tecnología es maravillosa: aprendamos a usarla cuando suma, y no simplemente porque está de moda.
@clarincom Con esta decision si pruebas reales, mas alla de lo que dicen los compañeros de Vinicius, habilitan a cualquiera a acusar a otro por racismo. Solo se tienen que poner de acuerdo en el vestuario un par de jugadores y acusar nada mas
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
@ChuserMaster@Encu5Futbol Pero no hicieron nada cuando les entregaron las medallas ahí se convertían en heroes, pero no paso ese era el verdader espaldarazo
@PasionFortinera Agremiados deberían realizar un paro hatsa tanto o se vaya ésta comision de afa, porque en definitiva, a sus afiliados los perjudica directamente, otra cosa expuesta con el #AFAGATE el sindicato de jugadores
@marcalpalazzolo No solo debería debatirse el sueldo de los legisladores, sino también el tema de los asesores, que los asesores sean por bloque, no por legislador