@carorestrepocan@JOSEOBDULIO Asi es, como siempre muy precisa. Que bueno que los Colombianos podamos contar con personas como vos ayudando al país. Gracias
La derrota intelectual de la derecha
Por Carolina Restrepo Cañavera
Las grandes corrientes de pensamiento no desaparecen cuando pierden elecciones. Desaparecen cuando olvidan quiénes son.
Y tengo la impresión de que eso es exactamente lo que le ha ocurrido a una parte de la derecha contemporánea. Su mayor derrota no ha sido política, ha sido intelectual.
Ha permitido que otros definan su identidad, hasta el punto de aceptar una caricatura de sí misma.
Hoy pareciera que para muchos ser de derecha consiste en citar a Hayek, defender el libre mercado y desconfiar del Estado. Como si una tradición política que ha acompañado la construcción de Occidente pudiera resumirse en una teoría económica, como si la libertad pudiera medirse únicamente en términos de crecimiento, impuestos o regulación.
Esa no es la derecha.
La derecha nació mucho antes que las grandes escuelas económicas modernas. Nació de una convicción más profunda:, que existen instituciones que merecen ser preservadas porque protegen la libertad humana de los excesos del poder.
La familia, la justicia, la propiedad, la autoridad legítima, la comunidad, la tradición y el Estado de derecho no son obstáculos para la libertad; son precisamente las condiciones que la hacen posible.
Por eso me preocupa que el debate se haya reducido a una discusión de mercado.
No porque la economía carezca de importancia, todo lo contrario. Una economía libre ha demostrado ser el instrumento más poderoso para sacar a millones de personas de la pobreza. Pero convertir ese instrumento en la totalidad del pensamiento de derecha es confundir el medio con el fin.
La libertad económica nunca ha sido un propósito en sí mismo, ha sido una expresión de una idea mucho más grande: el respeto por la dignidad de la persona. Y cuando se pierde esa perspectiva, la derecha deja de hablar del ser humano para hablar únicamente de cifras.
Quizá esa sea la razón por la cual tantos ciudadanos sienten hoy que el debate político los excluye.
Mientras unos reducen al individuo a beneficiario del Estado, otros parecen reducirlo a consumidor del mercado. En ambos casos desaparece la persona, con su dimensión ética, espiritual, familiar, cultural y comunitaria.
La verdadera discusión nunca ha sido Estado o mercado, esa es una falsa dicotomía.
La verdadera pregunta es cómo construir una sociedad donde el poder tenga límites, donde las instituciones generen confianza, donde el mérito sea posible, donde la ley se cumpla y donde cada ser humano pueda desarrollar su proyecto de vida con libertad, pero también con responsabilidad.
Ser de derecha no consiste en repetir autores, mucho menos en convertir una escuela económica en un credo político.
Ser de derecha es comprender que la libertad no sobrevive sola. Necesita instituciones, necesita autoridad legítima, necesita cultura, necesita comunidad y, sobre todo, necesita una profunda convicción de que la dignidad humana está por encima de cualquier teoría.
Cuando la derecha olvida eso, deja de ser una tradición de pensamiento y se convierte en una consigna. Y las consignas, por definición, nunca han sido capaces de construir una civilización.
Europa ya pagó el costo de una derecha tibia: se avergonzó de sus principios, adoptó el lenguaje de la izquierda y terminó ejecutando su programa. Cuando la derecha renuncia a ser derecha, la izquierda ya no necesita ganar las elecciones.
La evidencia está disponible para quien quiera verla: donde existen seguridad jurídica, propiedad privada, mercados abiertos e instituciones fuertes, aumentan el ingreso y el bienestar. Singapur, Suiza, Taiwán y Corea del Sur no prosperaron combatiendo la libertad económica.
Yo no llegué al CD ayer. Durante 15 años ayudé a construir el @CeDemocratico y defendí, muchas veces en soledad, la libertad, la familia, la seguridad, la propiedad privada y la iniciativa empresarial. Creí que esas eran nuestras banderas, no una utilería de campaña.
Oír ahora que el @CeDemocratico “no es de derecha” revela una catástrofe ideológica. Si el partido renuncia a las ideas que le dieron identidad, ¿qué queda? Una sigla, una burocracia y algunos dirigentes buscando dónde acomodarse.
https://t.co/wgMw11u5p9
@ChriGarces@CeDemocratico Si sos de derecha de verdad, no deberias ser parte del CD. Ya la candidata @PalomaValenciaL lo dijo sin tapujos. Es un desilusión total haber creido en ese partido por tanto tiempo. 😢
El maniqueísmo antiguo dividía el mundo entre la luz y las tinieblas. El del Centro Democrático es más vulgar: un senador dedicado a atacar al presidente entrante y otros haciéndose los prudentes para no quedar mal.
No están defendiendo principios. Están resentidos porque no figuran en la nómina oficial.
Partido de hipócritas: feroz cuando queda por fuera, servil cuando alcanza puestos.
El Procurador Eljach siempre llega tarde a todo.
Permitió que Petro se feriara el presupuesto antes de irse y ahora sale con pendejaditas y pañitos de agua tibia.
Petro duró todo su gobierno tratando de hacerle un homenaje a “Cien años de soledad”. Sin proponérselo, se lo terminó haciendo a “El otoño del patriarca”.
Gran trabajo de @RevistaSemana. No solo tenían esto sino también maneja el Fondo Colombia en Paz. Adentro muchos lo saben.
Lo más lamentable de todo esto es que su mentor y mayor defensor no es más que nadie que el presidente de la República.
Así o más claro. Lo que les dije ayer: Uribe y Petro siempre han jugando a los congelados. El CD es un partido que ha engañado a Colombia.
RT para que todo el mundo conozca de qué son capaces.
Negociaron la presidencia del senado por la mayoría en la comisión de acusaciones que ahora sí va a trabajar generando acusaciones contra Abelardo.
Son un asco.
El presidente Uribe se ha equivocado sistemáticamente al escoger a quienes debían continuar su legado. Santos lo traicionó; Óscar Iván Zuluaga terminó envuelto en el escándalo de Odebrecht; Duque fue muy inferior a las necesidades del país. Durante su gobierno, Uribe terminó privado de la libertad y no se desmontaron las infamias construidas en su contra.
Paloma Valencia, su más reciente apuesta, es una buena persona, pero también resultó inferior a las exigencias de Colombia. Las urnas lo confirmaron.
Ahora bien, si alguien representa con mayor fidelidad el cuerpo de doctrina del uribismo, ese es Abelardo De La Espriella.
Ganó la Presidencia por fuera del partido del presidente Uribe, pero eso no lo convierte en su enemigo. No es un disidente del partido, porque nunca hizo parte de él; tampoco es un disidente ideológico. Es una voz independiente, con criterio propio, cuyas ideas coinciden ampliamente con los principios que el presidente Uribe ha defendido durante décadas.
Por eso, cuesta entender el pulso que se le están planteando, desde el uribismo, al nuevo presidente de Colombia.
Lo natural sería que el doctor Uribe viera con satisfacción que una persona cercana a él en lo personal y profundamente afín en lo ideológico sea quien hoy tenga la responsabilidad de aplicar esas ideas desde la Presidencia de la República.
Hay, además, una razón histórica para comprender lo que hoy sucede. El propio presidente Uribe fue, durante buena parte de su vida política, un disidente del Partido Liberal. Él sabe, porque lo vivió, que muchas veces los liderazgos más sólidos, más eficaces y más transformadores surgen por fuera de las estructuras tradicionales.
.@SecRubio: Excelente reunión con el vicepresidente electo de Colombia, @jrestrp, para hablar sobre el futuro de la alianza entre Estados Unidos y Colombia. Esperamos colaborar con el gobierno del presidente electo, @ABDELAESPRIELLA, para fortalecer la cooperación en seguridad y ampliar lazos económicos.