Que raro es terminar un vínculo, y ahora ¿a quién le cuento que tengo sueño, lo que hice hoy, que en mi casa paso algo, que me estoy por bañar, que me duele la cabeza, que hoy no tengo ganas de nada o que quiero salir hacer algo?
Te pude perdonar una vez porque sé que nadie es perfecto, quizás dos por ser medio boludo pero se te hizo costumbre cagarla y yo ya me cansé. Seguí boludeando, hacé lo que se te cante el orto, que yo para vos ya no estoy más.