Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino.
Los verdaderos amigos son aquellos que están en las buenas. Nos apoyan, se alegran de nuestras victorias. Los falsos amigos "sólo" aparecen en las malas, cuando nuestro sufrimiento les sirve de consuelo.