Séneca escribió alguna vez:
"No con el cuerpo mueren las grandes almas"
Hace 40 Borges ingresó en ese tiempo sin tiempo que tantas veces imaginó en sus cuentos y poemas.
Murió el hombre pero permanecieron los sueños, espejos, bibliotecas, tigres, los laberintos y su alma.
Hay un fútbol que se me escapa y es aquel con el que crecí. Seguro le pasó a los que vinieron antes de mí. Veo esta foto y me acuerdo de mi infancia con el fútbol, hoy nada es igual. Es obvio, cambié yo. Pero también cambió mucho este deporte que me enamoró.