Colombia para los colombianos.
Indígena, mestizo, chocoano, guajiro, rolo, antioqueño etc.
Si usted se siente muy gringuito lo invito a jurarle lealtad a ese país de mierda pero dejé de respirar el aire del segundo pulmón del mundo.
Aquí solo sazón, batería y reggaeton 🇨🇴
TypeScript 7.0 acaba de llegar y le dijo "Node.js, te quiero pero ya no te necesito" 💀
Y es que han terminado la reescritura del compilador a Go y es 10x más rápido.
Mi monorepo de 300k líneas ya está temblando de la emoción. ¿Ya lo probaron?
https://t.co/2xsiiq4uj9
Se entrega el informe público de nuestra gestión en el ministerio de transporte, quienes gobernarán a Colombia no asistieron.
Pero es público y para el pueblo.
Que chistoso como de pronto ya el Cauca se calmó, cero bombas, cero amenazas, cero líos
Se les cae la máscara, lo malo es que unos son ciegos y las creen.
Volver el empalme un “empalme anticorrupción” fue amenazar a miles de funcionarios (cuya colaboración el equipo del presidente entrante necesitaba), que no son Petro, con una persecución política que incluía la potencial pérdida de sus bienes (responsabilidad fiscal) y la inhabilidad para trabajar en el Estado (responsabilidad disciplinaria), cuando no con la cárcel.
Suspender el empalme no le hace ningún daño al presidente saliente. Le hace daño al país. A nadie le “cabe el país en la cabeza”, y por eso se necesita que su equipo se familiarice con los detalles de lo que está recibiendo. El Estado es más complejo que lo que los nuevos funcionarios se imaginan. El presidente electo debe permitir que los procesos establecidos sigan su curso si lo que busca es, como prometió, mejorar el manejo del Estado.
Jonathan Herrera es el responsable de todo esto, nos quitó a un 9 decente como Jhon Durán y a un medio con personalidad y buen juego como Yaser Asprilla, maldito sea el momento en el que ese pirobo se volvió su representante :/
No, Juan. Los números son los que son con la misma metodología que se ha usado siempre y para todos los gobiernos, que son los cálculos que presento yo. Si se quiere proponer un criterio distinto para los últimos cuatro años, como hace Felipe, vale. Pero incluso si en gracia de discusión uno quisiera aceptar el criterio de Felipe, la situación no cambia en cuanto a que el nivel de deuda del país es absolutamente típico para la región. A esa hecatombe fiscal que se vende con fines políticos hay que ponerle sensatez, entre otras cosas porque es un discurso que contribuye a ahuyentar innecesariamente la inversión extranjera.