Mañana cuando suene la alarma para ir a trabajar y te des cuenta de que estás demasiado cansado para trabajar, demasiado pobre para renunciar y demasiado joven para jubilarte
Vi un texto que decía: "No hablo mal de la gente que alguna vez amé, pero seré honesto sobre lo que yo viví. Y si eso les molesta, entonces tal vez debieron portarse mejor conmigo." Y estoy completamente de acuerdo.
Te quitan las ganas de ser cariñosa, te quitan las ganas de ser atenta, te quitan las ganas de dar amor, te quitan las ganas de todo y después te preguntan que por qué eres así.