-Buenos días hijo ¿Quieres desayunar?
~Sí, pa ¿Qué tienes en mente?
-Estaba pensando en una rica y espumosa leche caliente ¿Se te antoja?
~Mmmm, sí papi ¿Me la vas a servir?
-Mucho mejor, te la voy a dar directo en la boca, así que agáchate y abre grande.