Ese día Boca formó con Abbondanzieri; Solano, Bermúdez, Traverso y Pineda. En el medio Toresani, Cagna, Berti y Maradona. Arriba, algo flojos: Palermo y Caniggia. En el segundo tiempo ingresó Barros Schelotto y ganó el partido.
En 1997 Herzog estuvo en Buenos Aires y fue a la Bombonera a ver un Boca-Newells con el Diego en cancha. Fascinado, sacó una cámara y apuntó a la 12 como si estuviera descubriendo una tribu sagrada.
Studio Ghibli suele ser un punto de llegada en la cinefilia y no el desvío hacia el interior de otra cosa. En Cine a Vapor compartimos un poco de lo que estamos viendo para tratar de cambiar esto. https://t.co/JBpc2oNHme
De a ratos, un Nosferatu meets El exorcista. Lo importante es que maneja las dosis justas de soberbia y humildad para enfrentar una obra con tanto peso en la historia del cine. La nueva película de Eggers está a la altura de las circunstancias.
@rogerkoza Me acuerdo de ver Network en Filmoteca y @FernandoMartnPe comentar que solo en la Argentina se podría pasar una película como esa en la televisión pública. Pequeños espacios de resistencia que perdimos.
Un detalle grandioso del final de It’s a Wonderful Life es cuando notamos que el nacimiento de George salva también al cine de convertirse en un cabaret. Triunfan los valores.