No, el Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores. Filtraciones interesadas, 'fake news', faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos... Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES.
El Atlético de Madrid es lo más grande y necesario que tiene este país. Nos odian los grandes porque somos los únicos que ponemos en peligro su hegemonía, y nos odia el resto por la envidia de ser lo que nunca ellos podrán. Seguimos y seguiremos.
Seis meses en la lista de espera para una prueba hospitalaria, vagones descarrilando, escuelas cayéndose a pedazos y Hacienda rebuscando perras hasta en un Bizum de 50€. Esa es la España que tenemos.
Puedes llevar la bandera palestina, pero no la de España.
Criticar a Netanyahu, pero no a Pedro Sánchez.
Quemar un muñeco del Rey, pero no de Puigdemont.
Hablar de genocidio en Gaza, pero no en África.
Celebrar la Fiesta del Cordero, pero les molesta la Semana Santa.
Y así todo.
Han pasado tres días del asesinato de Irina por ser blanca.
Y dos del asesinato de Charlie por ser conservador.
Y hasta hoy no hay ni una ciudad incendiada, no hay un solo saqueo, ni un solo robo.
No cabe duda que somos infinitamente superiores.