Es muy doloroso, pero una vez que se acepta, es como decir: “Y bueno, no podemos hacer nada”. Y ahí dejás de luchar contra lo inevitable y te concentrás en sanar.
La Joaqui y Luck ra son el claro ejemplo de la actualidad, te separas y automáticamente el flaco finge demencia compartiendo lo bien que la está pasando en redes, mientras la minita sufre, lo llora e igual agradece haberlo conocido. En fin, onvres