Leyendo las noticias antes de dormir, sinceramente que TODA la clase política en Honduras da pena. La esperanza de tener un país mejor cada vez se pierde. Que Dios nos guarde y nos proteja, porque todavía NO existen líderes que puedan hacer de este país un lugar mejor.
Para nosotros, los jóvenes, este resultado se siente como una condena a repetir la historia de corrupción que tanto daño nos ha hecho. Ver que el poder regresa a las mismas manos de siempre nos arrebata la poca esperanza que quedaba de construir una Honduras digna, con oportunidades reales.
Sentimos la angustia de saber que nuestros sueños parecen no tener espacio en este sistema. Es doloroso aceptar que, ante el regreso de las sombras del pasado, el futuro de nuestra generación vuelve a estar marcado por la incertidumbre y la dura idea de tener que migrar. 💔
Este hombre no tiene ni un milímetro de corrupción —por más que han intentado injuriarlo y ensuciarlo, no pudieron. No es como ellos. Nunca entró en política para enriquecerse, ni para lucrar con el poder, ni para usar a Honduras como botín personal.
Entró porque entendió, a lo largo de su vida, que la casta política hondureña ha hecho exactamente lo contrario: buscar el poder para hacerse millonaria, para perpetuarse, para tratar al país como un objeto y no como una nación con gente valiosa, con dignidad, con futuro.
No lo quieren en el poder porque no pertenece a la élite, porque es un forastero para el sistema, porque no le debe favores a nadie.
No se arrodilla ante Estados Unidos.
No se arrodilla ante el globalismo.
Y precisamente por eso es una amenaza real para todos los intereses externos que hoy celebran.
Hoy no perdió él: Perdió Honduras.
Ganaron los de siempre.
Ganó la corrupción.
Ganó el extranjero.
Pero la verdad queda. Y los que no se rinden, también.
Gracias, ingeniero.
Gracias por no claudicar cuando tantos se vendieron.
Gracias por no rendirse.
No se queje de las pastillas de harina
No se queje de la alta ola del crimen organizado
No se queje de los mega saqueos al estado
No se queje de los altos costos de los impuestos
No se queje de la explotación de los recursos naturales
No se queje de la pobreza
NO SE QUEJE.
Yo que Salvador Nasralla agarro mi familia, cierro mis negocios y me voy alv de este país hasta la guaya de corrupción.
Esta tierra es fértil para los ladrones sinvergüenzas, no para personas como él.
La memoria corta de la gente siempre termina cobrándose caro. Olvidan lo que hicieron, lo que destruyeron y lo que nos hicieron vivir. Vuelven a votar por lo mismo. Después la decepción llega puntual, pero ya es tarde.
Honduras no avanzará nunca mientras el olvido siga votando.
Aunque Salvador remontara en las actas restantes, es un HECHO que gran parte de la población si “olvidó y perdonó”.
Narco-presidente, ETA / IOTA, hospitales móviles, etc… Sea como sea si es bien decepcionante.
Salvador no es un candidato perfecto pero dentro de las opciones con posibilidad de triunfo, es quien merece la oportunidad de gobernar.
Creo que mañana será electo (es una intuición) y a partir de enero será evaluado con la misma exigencia de los últimos dos gobiernos.
🇭🇳 Le hablo a todos los hondureños, a quienes forman parte del liberalismo, del nacionalismo, del Partido Libre, de la Democracia Cristiana, del PINU, a los independientes y a la juventud que quiere un país mejor.
En este momento histórico, todas las banderas se unen bajo una sola, la bandera de Honduras. Porque el país está por encima de cualquier color, de cualquier diferencia y de cualquier pasado.
Votar es una responsabilidad que compartimos como pueblo, este 30 de noviembre, abrir juntos un camino nuevo, sin corrupción, sin improvisación y sin más de lo mismo, y demostrar que cuando Honduras se une, nada ni nadie puede detenernos. 🇭🇳