en realidad me encanta limpiar la casa, pero con tres condiciones:
- empezar cuando quiero
- tomarme el tiempo que necesite
- tengo que estar sola en la casa
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.