Vamos a recortar:
- Las rayas que os metíais en paradores mientras los españoles se morían encerrados en sus casas.
- Las putas que contratabais mientras los trenes descarrilaban.
- La pasta con la que comprabais a los sindicatos mientras hundíais a los trabajadores.
- Las subvenciones con las que mantenéis a vuestros esbirros de Sol.
- Los hoteles de lujo en los que alojáis a los ilegales mientras los españoles comparten piso.
- La cooperación al desarrollo que os vuelve en forma de joyas e hípicas.
- Las obras públicas en Marruecos pagadas por los españoles.
- Las ayudas a los recién llegados que no alcanzan a los nuestros.
- El Ingreso Mínimo Vital para los extranjeros.
- Los más de 1.200 enchufados de Pedro Sánchez.
- El gasto destructivo de vuestras agendas ideológicas.
¿Seguimos?
Se han CARGADO absolutamente TODO
Y no me refiero a nadie en particular, sino a TODOS.
- Se han cargado el mercado de coches. Ya no hay ilusión en comprar nada, miras un simple A3 y se va a 40K con motores vergonzosos. Para colmo, ¿que compras? ¿Gasolina o diesel para que te lo prohiban, una lavadora que no te gusta y a ver como degrada?. Si quieres algo medio decente con extras se va 60K y lo triste no es ni el precio, que al menos yo lo puedo pagar, es que te están vendiendo BASURA.
- ¿Vivienda? Idéntico. Pisos ridículos de obra NUEVA con calidades INFIMAS porque no queda nadie en el sector medianamente profesional, materiales vergonzosos, el pladur la nueva realidad, el multicapa (a ver quien encuentra ya en nueva obra cobre), de los precios mejor ni hablamos, pero es que insisto, aunque puedas pagar, basura y sin ilusión.
- ¿Gastronomía? Quinta gama y basura precocinada o hecha, salvo en sitios top o alguno que sepas de toda la vida, que según se van jubilando se van perdiendo. Encontrar una croqueta casera, unas patatas fritas caseras, es ya casi imposible.
- ¿Ordenadores? La RAM ya a precios astronómicos, ordenadores basura con fiabilidad nula, otro montón de mierda.
- Viajes, todo masificado para la fotito de instagram, hoteles basura.
Y así podemos seguir con todo, nací en los 80 y es que ya no tengo ilusión por nada. Recuerdo hace muchos años mirar todo con ilusión, comprabas un buen producto, ahorrabas, lo disfrutabas.
¿Qué puta cosa se compra hoy que sea muy buena, me da igual el precio?
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@mauriciojornal_ Y... depende de cuánto lo uses. Yo trabajo desde casa y lo tengo todo el día andando y el Premium realmente hace la diferencia. Podés mirar noticias, entrenimiento, escuchar música y hasta asmr. En relación costo-beneficio para mí vale más la pena que Netflix
Un anno fa veniva ucciso Charlie Kirk. Aveva appena 31 anni ed era, ancora una volta, in mezzo ai giovani, in un’università, a fare quello che aveva scelto di fare per tutta la sua vita pubblica: confrontarsi, discutere, difendere le proprie idee.
Charlie aveva fatto della fede, della libertà di parola e del confronto la propria cifra. Era un cristiano convinto, un marito, un padre, un ragazzo capace di parlare a una generazione intera senza sottrarsi mai al dibattito, anche con chi la pensava in modo opposto.
È stato assassinato proprio mentre esercitava quella libertà.
A un anno di distanza, il modo migliore per ricordarlo è non lasciare che prevalga l’odio che ha cercato di zittirlo. Continuare a credere che le idee si affrontano con altre idee, che il dissenso non è un nemico da eliminare e che la fede può essere vissuta senza paura e senza vergogna.
Charlie Kirk non c’è più. Ma ciò per cui ha vissuto continua a parlare.
E merita di essere ricordato.