@TodosElectricos@bot Que bots usas para la empresa y contabilidad como dices ? Yo uso el Google Calendar para mí y los técnicos de mi empresa. Y estoy encantado.
El Kun Agüero reaccionado a goles de Cristiano Ronaldo
"Suerte"
"Qué suerte tuvo"
"De pedo"
"Culpa del arquero" (el fucking gol al Oporto)
"El arquero otra vez"
No sé si es messilover porque es retrasado o si es retrasado porque es messilover. Ridículo.
Yo soy de la generación X y desde hace unos días me levanto con una alegría que no sabía muy bien de dónde venía.
Hasta que me di cuenta de uan cosa. La generación Z está empezando a cumplir los 30 años.
Necesito un minuto…
(Ja, ja, ja)
Bueno, continuemos.
Y es que llevamos años tragando, viendo cómo nos miraban como si nosotros hubiéramos ido a EGB, para los que no sepáis que es, es lo que estudiábamos antes de la LOGSE, la eso y todas esas mamandurrias, con Miguel de Cervantes. Y que nos digan cosas como : “Es que vuestra generación no entiende el mundo actual.”
Suuuuuure…
Nosotros que aprendimos a conducir mirando un mapa desplegado encima del volante, que quedábamos con alguien sin saber dónde coño estaba durante las siguientes tres horas y conseguíamos ligar sin que una aplicación nos dijera que había una persona compatible a 800 metros.
Pero sí, venga, contadme lo difícil que era vuestra vida porque se cayó Instagram durante cuarenta minutos.
Lo mejor de todo es que ellos estaban convencidos de que jamás iban a hacerse mayores. Que eso era cosa nuestra, de otras generaciones.
La generación X envejecíamos porque habíamos fumado, bebido y pasado media juventud comiendo cosas que a día de hoy no superarían una inspección sanitaria.
En cambio los Z tenían skincare, Kombucha, aguacate, yoga y la típica botella de agua del tamaño de un extintor. A todo esto añadiremos un reloj de 400 euros que por la mañana les dice:
—Has dormido mal.
Gracias, máquina.
Que haría yo sin ti, menos mal que me lo dices tú.
Pues resulta que todo eso no ha servido para detener una cosa bastante cabrona que se llama tiempo.
Un día te levantas, giras el cuello y:
Crac.
Y ahí empieza.
—¿Qué ha sido eso?
Nada.
Tu cuerpo acaba de instalar una nueva actualización.
Los 30.
Y yo lo estoy disfrutando especialmente porque estos son los mismos que nos han llamado “boomers” durante años. A todos.
Ya sabéis, típica conversación:
—Soy generación X.
—Ok, boomer.
—No, de verdad, es que un boomer nació…
—Ok, boomer.
Perfecto.
Pues ahora viene un chaval de 17 años y para un adolescente no eres generación Z, millennial ni generación de cristal.
Eres un señor.
Un señor joven o Young adult, si quieres, pero señor, en definitiva (o señora).
Te mira y piensa: “Ese tío tiene una aplicación del banco en el móvil”. Estás fuera.
Y a partir de ahí empiezan a aparecer otros síntomas, ya sabes, la fiesta, por ejemplo.
Con 20 años salías el jueves, volvías a casa a las seis, dormías encima de la ropa, te levantabas a las ocho y aparecías en clase oliendo a discoteca y a decisiones equivocadas, y funcionabas.
Ahora sales el viernes, te tomas tres copas y el domingo estás:
—No sé qué me pasa, últimamente el alcohol me afecta mucho.
Ja, ja, ja… perdón otra vez.
No.
El alcohol sigue haciendo exactamente su trabajo y el que ha cambiado eres tú.
Antes la resaca te duraba unas horas, y ahora consecuencias te duran hasta el lunes.
El sábado estás mal.
El domingo “recuperándote”.
Y el lunes todavía dices:
—Estoy un poco flojo del fin de semana.
¿Pero dónde has estado? ¿En Ucrania?
Te tomaste tres gin-tonics y volviste en Uber.
Pero la verdadera señal de envejecimiento no está en el cuerpo. No, no, no… Está en el lenguaje, en el momento que dicen lo de:
—No entiendo la música que escuchan los chavales ahora…
Se acabó.
Perdona. ¿Los chavales? En cuanto dices “los chavales de ahora”, deberían enviarte automáticamente una carta de la SS (la seguridad social, no seáis mal pensados).
Porque empiezas por ahí y sabes que estás a un tris de decir:
—Es que ahora no saben divertirse.
Con la coletilla:
—Nosotros con veinte euros hacíamos toda la noche.
Solo te falta el:
—Antes todo esto era campo.
Ahí aparece un señor de la generación X, te pone una chaqueta sobre los hombros y te acompaña lentamente hacia nuestro lado.
—Ven, hombre. Ya está. No pasa nada.
Y luego está la ropa.
Aquí tengo especial inter��s.
Porque os habéis reído muchísimo de nosotros.
Que si los pitillos. Que si los polos. Que si ese emoji lo usan los viejos. Que si poner un punto al final de un WhatsApp es agresivo.
A ver, Iluminado, pongo un punto porque he terminado la frase, no porque quiera asesinarte.
Y es que el tiempo es una máquina maravillosa de repartir hostias.
Dentro de unos años aparecerá un adolescente, mirará vuestras zapatillas y preguntará:
—¿Sigues llevando esas?
Y tú:
—¿Cómo que “esas”? Son unas Nike clásicas.
Y él con cara de madre mía lo ha dicho: “clásicas”.
Ya está. En cuanto necesitas añadir la palabra “clásico” para defender una prenda, es que esa prenda es vieja o lo que es peor, es icónico.
Peor. Mucho peor.
Y llegará el día en que un sobrino encuentre una foto vuestra de 2020.
—Tía, ¿por qué llevabas el pantalón tan alto?
—Porque se llevaba.
—¿Y ese pelo?
—También se llevaba.
—¿Y esas gafas?
—¡TODO SE LLEVABA, NI��O, DÉJAME EN PAZ!
Y entonces es cuando llega la epifanía y donde comprenderéis a vuestra madre. Ese será el verdadero golpe. Porque encima volverá vuestra ropa. Pero no como vosotros creéis. Entraréis en una tienda, veréis algo que llevabais con 18 y diréis:
—Mira, vuelve nuestro estilo.
No, cariño. No ha vuelto tu estilo. Lo han puesto en la sección retro.
Eso significa que un chaval puede vestirse como tú te vestías en la universidad… para ir a una fiesta temática.
Tu juventud se ha convertido de repente en un disfraz.
Y cuando crees que has encajado todo esto, llega la hostia definitiva.
La cena. Miras el whatsapp y piensas
—Han reservado a las diez y media.
Y te sale un:
—¿A las diez y media? Joder, un poco tarde, ¿no?
Porque lo siguiente es que propondrás:
—¿Y si quedamos a las ocho y media, cenamos tranquilos y luego ya vemos?
“Luego ya vemos”. Y para ti el “ya vemos” significa: a las once estoy en casa viendo una serie con una manta.
Y me parece estupendo.
Así que, generación Z, disfrutad mucho de los 30.
Seguid diciéndoos que sois jóvenes.
Lo sois. Espera que me da la risa otra vez.
Más o menos.
Decid que los 30 son los nuevos 20, que esa también la hemos dicho todos. Los de 40 decimos que son los nuevos 30, los de 50 que están mejor que nunca y al final aquí nadie quiere hacerse cargo del cadáver.
Pero recordad una cosa. Y es que si ya existe una generación que se ríe de vuestra ropa, no entiende vuestras referencias, considera antigua vuestra música y os llama “señor”… es que ya no sois la juventud. Reflexionad sobre eso.
Sois los adultos jóvenes. Esa expresión preciosa que inventamos para no decir:
“Ya has empezado.”
Pero tranquilos. En la generación X tenemos un sitio para vosotros.
Pasad, poneos cómodos.
@CronicaBalear_ Te juro que esta mujer se cayó por las escaleras en malas condiciones creo que de alcohol un rato antes. Nosotros la ayudamos a incorporarse