te costó levantarte, te costó tener ganas, te costó querer y te costó poder, pero ahí vas, todos los días, disimulando, tratando de que nadie se entere de la batalla que hay en tu cabeza
De verdad, no engañen a su pareja, mejor terminen pero no, no engañen, no saben que feo es llorar y preguntarse por qué te rompieron el corazón. Si tú diste todo de ti.