Esta noche han vandalizado de nuevo la sede del PSOE de León. Otra agresión intolerable contra quienes defendemos la democracia y la convivencia.
No es un hecho aislado. Es odio político. La violencia no se justifica. No se silencia. Se condena.
Seguiremos trabajando por una sociedad más justa, libre y democrática. No nos van a callar.
A Rufián siempre le he tenido muchísima tirria. Me ha parecido una persona maleducada, irrespetuosa y prepotente, pero en el fondo, siempre me ha caído bien.