Wey que culero cuando dos personas se conocen tanto, se contaron los secretos, sus miedos, las cosas que aman y odian; lo saben todo uno del otro y terminan volviéndose extraños, fingiendo como si nunca se hubieran conocido.
Si me ven llorando en año nuevo déjenme ahí porque solo yo sé lo difícil que fue este año para mi y las veces que tuve que levantarme sola con la esperanza de que todo irá mejor