Todos guardamos algo que atesoramos sin exposición. Yo les comparto algo mío: Canciones. Hablan de lo cercano de vivir, de esos momentos plenos y no me refiero a los triunfos. Sino cuando la emoción nos domina, o en una conversación creemos que el tiempo sí se detiene. sigue->
El mes pasado llamó un amigo suyo.
Dijo que no estaba comiendo bien.
Que algunos meses lo enviaba TODO.
Y se quedaba sin nada.
Que lloraba por las noches.
Solo.
Mi tía se quedó en silencio.
Y dijo:
“Pero él nunca dijo nada.”
Claro.
Nunca dijo nada.
Porque nadie preguntó más allá de:
“¿Cómo está Canadá?”
Y aquí es donde incomoda:
¿De verdad te importa alguien…
o solo mientras cumple con lo que esperas de él?
El centro colombiano no se hundió por la polarización. Se hundió porque nunca entendió que la política no es solo pedagogía. Lakoff lo demostró hace tiempo, la gente no vota por el mejor plan, vota por el marco moral que ya tiene. Fajardo, López y los demás del centro nunca quisieron entender eso.
El politólogo Daniele Caramani expone cómo la tecnocracia tiende a gobernar por encima del ciudadano, no para él. Esa fue la identidad que el centro colombiano construyó. Algo que funciona en gabinetes, no en elecciones. En urnas ese modelo terminó en resultados marginales y sin bancada.
La polarización no es el problema, acá, es la señal de que para los colombianos algo real está en juego. Cuando algo real está en juego, el votante no busca al que mejor le explique el plan de gobierno, busca al que está de su lado. El centro, por construcción, nunca estuvo del lado de nadie. Estaba por encima, con eso ahora se pierden elecciones.
Entonces ahora dicen que el centro es la salvación. ¿De qué? ¿Del país que ya les dijo que no? La pregunta que el centro nunca respondió sigue ahí, a quién le hablas y qué le estás prometiendo?
Acá los invito a leer el artículo completo:
https://t.co/bufjFPuSvp
#ColombiaDecide2026 | “No tengo ningún planteamiento en el que haya hablado de estatizar la economía o de convertir el sistema en el que estamos en un socialismo, como quiera ponérsele el apellido en el siglo XXI”, aseguró Iván Cepeda al hablar de su propuesta económica.
Además, el candidato se refirió a la relación del presidente Gustavo Petro con el sector privado.
Vea la entrevista completa aquí >>> https://t.co/Hy56Led9SZ
Una nueva joya de la publicidad argentina para los mundiales.
Protagonista:
Enrique Macaya Márquez.
Uno de los mejores comentaristas de fútbol de la historia.
91 años. Presente en 17 mundiales. El primero Suecia 1958.
Endrick es crack dentro y fuera de la cancha. Lleva 7 goles y 7 asistencias con el Lyon. Y hoy sorprendió a todos al dar una entrevista en francés fluido, tan solo 4 meses después de llegar.
Con 19 años ya habla portugués, inglés, español y francés. Crack
Vamos perdiendo la batalla más importante en las aulas... la capacidad de leer un texto largo sin desconectar. No es que los alumnos no sepan leer; es que han perdido el hábito de la paciencia. Sin lectura no hay comprensión, y sin comprensión solo hay la NADA. 🧵va...
Aplaudo la decisión capitalista del presidente socialista @petrogustavo de ajustar los valores de los prediales.
Si la tierra no se valora correctamente, nunca tendremos un campo productivo ni vamos a salir del feudalismo de fincas con 1 vaca cada 2 hectáreas. Vía @BluRadioCo
#EnVideo Codirector del Banco de la República sale en defensa del Gobierno Petro en medio del anuncio de una nueva reforma tributaria y pide dar un debate completo sobre la crisis fiscal.
“Cuando se presenta una reforma tributaria, se tumba la reforma tributaria; cuando se presenta la ley de financiamiento, se tumba la ley de financiamiento; cuando se necesitan recursos fiscales, como, por ejemplo, el tema de la disponibilidad de lo que tiene que ver con las pensiones, se dice que eso es un asalto fiscal. Y, entonces, al Estado se le sataniza porque gasta, pero se le cierra el financiamiento”, aseguró César Giraldo en un foro organizado por Asocajas. #VocesySonidos
Aquí hay un interesante análisis psicológico del tipo de contenidos de esta frases.
Yo conocí a Manuel Cepeda y durante su vida fue un periodista que llegó a ser senador de la UP y fué asesinado por militares.
Aquí les presentó un análisis muy científico de tipo psicoanálisis a las palabras del expresidente Uribe
COLOMBIA: EL PACIENTE QUE REZA POR UN PATRÓN*
Por: Isabel Borrero Ramírez
Psicóloga Clínica, Especialista en Psicología Social, Especialista en Comunicación No Verbal
*1. Colombia no está polarizada: está clínicamente disociada.*
No asistimos a un debate ideológico, sino a un cuadro psicótico sin tratamiento donde el delirio de unos es la soga de los otros.
La visita de Cepeda al Parque de San Antonio el 28 de marzo fue el detonante. Su discurso se centró en una idea que para el uribismo es una herida narcisista: Medellín y Antioquia cambiaron para siempre y no volverán al pasado.
La reacción de la derecha fue inmediata. El alcalde de Medellín y el gobernador de Antioquia lo acusaron de insultar a los antioqueños al tildar a la región de ser la cuna de la narcoeconomía y el terrorismo de Estado. Esta indignación no es ética, es estética. Es una formación reactiva: necesitan sobreactuar una pureza regional para tapar el hedor de las fosas comunes que el discurso de Cepeda ayuda a destapar. No les duele el crimen, les horroriza que se les corra el maquillaje moral. Es el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) de una élite que se lava las manos compulsivamente mientras el agua sale roja.
Curiosamente, un juez ya negó una tutela que buscaba callar a Cepeda, protegiendo su derecho a la opinión. Para el rigor clínico, la derecha está intentando judicializar el discurso político porque no tolera la disonancia cognitiva de ver a la izquierda llenando plazas en su feudo.
En la psiquiatría clásica existe un fenómeno fascinante llamado folie à deux, locura compartida. Sin embargo, en la política criolla hemos evolucionado hacia una psicosis colectiva institucionalizada. Este no es un hecho aislado, es un patrón de repetición neurótica. En ese marco, las declaraciones en X de Álvaro Uribe no constituyen un debate político; son la transcripción de una sesión donde el terapeuta ha sido expulsado y el paciente administra el hospital.
*2. El paciente de El Ubérrimo: la proyección como escudo.*
Analicemos el discurso de Uribe. Su sintomatología es de manual: proyección paranoide. Al llamar a Cepeda bandido camuflado, el expresidente utiliza un mecanismo de defensa primario: atribuye al otro los rasgos que su propio superyó no puede procesar. Es la externalización de la culpa en su estado más puro.
Uribe apela a la transferencia masiva. No le habla a ciudadanos, le habla a una feligresía que necesita un padre de la patria perpetuamente amenazado. Es un vínculo de apego desorganizado: la base electoral sufre una ansiedad de separación traumática. Sin el patrón, el mundo pierde sentido. Al mencionar los atentados contra su vida, activa el sistema límbico de su base electoral, sustituyendo el debate de ideas por la angustia de castración política. Si el padre cae, el hijo queda a la intemperie. Es el liderazgo convertido en fetiche de seguridad para adultos que se niegan a crecer.
*3. Cepeda: el archivero del trauma y el retorno de lo reprimido.*
Frente a la verborrea del adjetivo y el brote impulsivo, Cepeda juega el rol del analista que no necesita gritar porque tiene el expediente. Si Uribe es el incendio, Cepeda es el perito forestal que encuentra el fósforo. Su respuesta no es un insulto, es una lista de apellidos que funcionan como significantes del trauma nacional.
Mientras el expresidente se refugia en la emoción primaria de la traición, Cepeda se ancla en el sustantivo judicial. Es la metodicidad del síntoma que vuelve: aquello que el uribismo intentó sepultar bajo toneladas de retórica de seguridad regresa siempre en forma de folio numerado.
Vamos a dejar las cosas claras, @AlvaroUribeVel:
Como ha quedado establecido por la justicia nacional e interamericana, mi padre fue un Senador de la República asesinado por la extrema derecha a la que usted pertenece, y con justificaciones como las que usted usa.
Como ha quedado establecido por la justicia nacional, su hermano Santiago es un criminal condenado a 28 años de cárcel, jefe de la banda paramilitar los 12 apóstoles y autor de masacres de campesinos en Yarumal.
Esa es la verdad pura y simple. Y así queda para la Historia.
Lo que acaba de suceder en Colombia con la decisión de su banco central de elevar la tasa de interés (del 10.25% al 11.25%) es un excelente ejemplo de lo que estamos discutiendo en México con la reciente disminución de nuestra tasa. Nos encontramos en un momento de crisis económica global basada en el rentismo financiero y por encima de los sectores reales de la economía. En Colombia queda claro que esta decisión es un golpe a la economía real para proteger a los sectores financieros. Pero lo mismo pasa en México, una economía con altas tasas de interés va a frenar el proceso de desarrollo real de la economía. Relajar la tasa es dotarle de oxígeno de inversión para fortalecer la base industrial.
El gran error de los economistas neoliberales es que parten del dogma de que la inflación es estrictamente un tema monetario cuando en realidad este tiene que ver con la capacidad productiva y la concentración oligopólica de los mercados. De aquí que una tasa de interés baja, por ejemplo, combate la inflación al permitir elevar la inversión real, por un lado, y contiene el abuso en precios por parte de las empresas a través de acuerdos sectoriales como el PACIC o los topes gasolineros. Es decir, se tiene que abandonar ya el adoctrinamiento de mercado que tienen la mayoría de los analistas en los temas financieros. La política monetaria no puede separarse, en el análisis, de lo que sucede en la política fiscal, pero sobre todo en la política industrial.
Es necesario superar ya el monetarismo friedmaniano, teoría anacrónica, que todavía vive en boca de los analistas financieros anclados en la visión de la banca privada y sus intereses.
El Aro, en Ituango, fue escenario de una de las masacres más atroces de nuestra historia.
Tras casi tres décadas de impunidad, en este gobierno formalizamos más de 4.100 hectáreas para avanzar por fin en la tarea que teníamos como país, de ponernos al día con sus víctimas.
Esta es la historia 👇🏻
🔴ÚLTIMA HORA | El mercado laboral colombiano registró en febrero una tasa de desocupación de 9,2% frente al 10,3% del mismo mes de 2025. Se trata de la cifra de desempleo más baja desde 2001 para un mes de febrero https://t.co/nRd0GFQVk2
Ahora que el Centro Democrático está adoptando de manera oportunista valores progresistas, recordemos una lección básica de Maquiavelo: los conservadores se oponen furiosamente a todo cambio popular, excepto cuando ese cambio es inevitable por la misma presión popular. En ese caso, lo adoptan como si fuera suyo y como si siempre hubiesen estado de acuerdo con él.
Entonces, por ejemplo, aunque el conservatismo combatió con uñas y dientes al feminismo, ahora su candidata usa algunos valores feministas en su campaña. Hoy la misma candidata se sigue oponiendo al matrimonio gay, pero en menos de una década van a decir en su partido que ellos han sido los aliados más cercanos de los gays. Ayer se oponían rabiosamente al alza del salario mínimo, hoy lo conceden a regañadientes. Mañana dirán que siempre fue idea suya subirles a los trabajadores, si es que no les queda más opción.
Pero Maquiavelo advierte que no es que los conservadores se vuelvan favorables a las causas populares sino que conceden lo mínimo posible para mantener tanto su poder como la integridad del viejo orden.
Recuerden eso si se les ocurre votar por el Centro Democrático porque ha hecho unas concesiones discursivas a lo "woke".
Agradezco estos cuatro años de gobierno de la izquierda, con sus yerros, como una lección moral e incluso espiritual. Pues nos ha obligado (a los oligarcas) a pensar en la justicia.
Por eso, aún contra la inclinación propia, no nos podemos devolver.
Voto a la izquierda otra vez.