Me gustaria contactar con los padres de este niño para regalarle esta foto. Me ayudais a moverla? El papa León XIV bendice a un niño en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, España, el martes 9 de junio de 2026. Gracias....
La huelga educativa valenciana ha cruzado una frontera.
Más de 100 equipos directivos han anunciado su dimisión. Más de 400 cargos. Y eso ya no es una huelga: es una crisis de legitimidad.
Una dirección escolar no es una pancarta. Es el punto exacto donde la administración descarga cada día sus contradicciones: las faltas de profesorado, las ratios imposibles, la burocracia, la inclusión proclamada sin recursos, las familias que exigen respuestas, las infraestructuras que fallan.
Cuando ese eslabón dice basta, el problema deja de ser el ruido de la protesta. El problema es la estructura.
Los datos lo confirman: el 78% del profesorado rechazó la última oferta de la Conselleria. La reunión con la consellera Carmen Ortí duró doce minutos. Doce. Para un conflicto que lleva años acumulándose.
La administración quería gestionar una huelga. Se ha encontrado con otra cosa.
Porque hay una forma muy concreta de deteriorar lo público: no destruirlo de golpe, sino cargarlo de misiones imposibles mientras se le niegan los medios para cumplirlas. Exigir inclusión sin recursos. Exigir calidad con infraestructuras deficientes. Exigir compromiso castigando el agotamiento.
Eso no es política educativa. Es externalizar el fracaso hacia abajo.
Primero dijeron basta las aulas. Ahora lo dicen quienes abren, organizan y sostienen los centros. La autoridad formal se conserva. La autoridad real se pierde cuando quienes están dentro del sistema dejan de creer que obedecer sea compatible con sostener dignamente el servicio público.
Cuando las aulas dicen basta, todavía puede haber quien finja no escuchar.
Pero cuando las direcciones devuelven las llaves, ya no estamos ante ruido sindical. Estamos ante el sonido de una estructura que empieza a agrietarse.
https://t.co/LGs8A3mUt4
@normacedonio@desempleado666@_Ninit_@valand_el_viejo@AI2BO4@basfdecromo@fali_mz@Ninev13@oscarmartin4@DanielS37393832@Rafalote2@pilarlarraona@GRAFO1903@DiazChurches@oscarmartin4@cuervingenuo@mocliamgez@Gui_Baskerville@BareaIlsa2@ahonram@OcasoOccidental@Absalom421@LVEParusia@TheBidan@LaCamellaFeliz@tutifrutiauruti
Quedan 10 días para acabar el split.
Voy a jugar 12 horas al día al lol y voy a intentar subir a Master en EU.
Apuesto 5000€ a que subo, y si pierdo los repartiré en directo con toda la gente que haga RT a este tweet.
Si eres de LATAM te pago un 20% más.
10 winners. Abro.
I don’t really understand the maths it takes to send humans behind the Moon and bring them back safely. And the more I sit with that, the more it genuinely messes with my head even tho my love for physics and my knowledge of physics is astounding to a point
Somebody had to work out a path where the Moon’s gravity is pulling you in, the Earth is pulling you back, and you’re moving just fast enough and not slow enough not to get trapped by either. They had to figure out the exact angle to come back into Earth’s atmosphere too. Too steep, you burn up. Too shallow, you bounce off and drift into space. And they had to get all of that right at the same time, for real people sitting in a small metal capsule about 400k kilometres away from home.
Nothing in that system is standing still.
The Moon is moving.
The Earth is moving.
Even the Sun is pulling on everything. And still, some people looked at all of that motion, all of that chaos, and turned it into numbers you can follow. Go here.
Adjust here.
Come back here.
And unlike nepa light, it infact works.
There’s also that moment in the journey where the crew passes behind the Moon. No contact with Earth. No signal. Just silence, with a massive rock blocking everything they’ve ever known. The only reason they can stay calm in that moment is because someone, somewhere, did the maths and proved they’ll come out the other side.
I don’t know what it feels like to trust something that much. To put your life in an equation when you’re that far away from everything.
But I do know this for sure, whatever that level of thinking is, whatever it takes to reach it, it might be one of the most extraordinary things human beings have ever done...
Llevo varias noches embobado siguiendo la misión del Artemis y todas las fotos de la luna que están llegando.
Qué maravilloso es el universo. Qué poco importantes son ciertos problemas con esta perspectiva.
@SergioHidalAERO Es para pensar que un evento tan trascendental no tenga el mismo impacto que en su día.
Cada vez estamos más insensibilizados ante sucesos así. Parece que a cada año que pasa, todo nos da más y más igual.
Los profesores de la enseñanza pública no necesitamos una IA financiada por la empresa privada de turno para sacar tajada. Necesitamos reducir las ratios, eliminar la burocracia y recuperar nuestro poder adquisitivo.
Los que atacan nuestra visión de la educación suelen usar cuatro argumentos, falacias, trucos o banderas: uno de ellos, muy socorrido, muy emotivista y muy farsante, es erigirse en defensores de los jóvenes, de los alumnos. Están hiperpreocupados por el maltrato que les (+)
La administración promueve que los profesores nos ocupemos de los problemas emocionales y psicológicos de los adolescentes.
Sale más barato que tener un sistema público de salud mental en condiciones.
No puedo con los teachtokers.
Importante recordar que MONETIZAN su contenido y que, por tanto, esto del vídeo en realidad no formaría parte de su quehacer diario (porque es materialmente IMPOSIBLE) si no le sacaran rendimiento.
Y tras esto:
A) Luego nos quejamos de la infantilización de tías y tíos que me sacan cabezas y que tienen pelitos en sus partes desde hace tiempo.
B) ¿EN SERIO? Cuando yo tengo que corregir y EVALUAR (es decir: COMENTAR POR ESCRITO) a 5 grupos de 30, por ejemplo, en una semana, de verdad, la aesthetic (que es lo único que es esto) es ABSURDA ¿Lo hace también en las rúbricas de CE, descriptores, etc.?
C) ¿Las pegatinas que cubren las notas se descubren en el aula? ¿Cuánto tiempo se tarda? ¿Cuánto caos se monta? ¿Ese día no se da clase?
D) Y ya, para rematar, llevo 20 cursos dando clase en ESO, Bachillerato y FP. Adoro el aula. Es, en realidad, lo único que, tras estos 20 años de maltrato administrativo, me gusta de mi trabajo. Y adoro a mi alumnado. Pero cualquiera que haya estado en un aula de verdad, sabe que este tipo de cosas, a la mayoría del alumnado, SE LA SOPLA MUY PERO QUE MUY FUERTE.
Los alumnos de secundaria, hace unos años, tendían a separarse en tres grupos claramente diferenciados: una élite de estudiantes, una clase media de supervivientes (el abolengo del mínimo esfuerzo) y una minoría de calientasillas sin oficio ni beneficio. Esto ha cambiado recientemente. La élite de estudiantes se ha reducido ostensiblemente a costa del aumento sin parangón de supervivientes y calientasillas, dos grupos que parecen condenados a confluir en el lugar común del fracaso escolar. Los supervivientes, que lo sigue siendo, la mayoría, porque se ha bajado el nivel hasta límites abisales, consideran (a veces acertadamente, a la vista de la exigencia) que estudiar consiste en pasear la mirada, entre vídeo de tik tok y vídeo de instagram, por textos que no comprenden y apuntes que no entienden a la espera de que surja por ósmosis el conocimiento. Son los que lloran porque han sacado un 2,3 en el examen y te replican que no puede ser porque han estado cinco horas estudiando: prefieren pasar por estúpidos a quedar como irresponsables. Pero bueno... Lloran, y replican, y eso significará que les importa.
A quienes no les importa, en absoluto, y consideran que un 2,3 no es del todo mala nota, es a esa clase, cada vez más numerosa, de los calientasillas. Son niños irresponsables y a menudo abandonados por padres ausentes, por familias desestructuradas y por un sistema cuya única respuesta a esa irresponsabilidad personal y a esa ausencia y desestructuración parental y familiar es fomentar el entretenimiento educativo a través de profesores cuya única función parece ser, cada vez más, achicar el agua de un barco condenado a la zozobra. Pero, al final, bajar el nivel, facilitar el trance educativo, lo único que consigue es empeorar la situación (cuanto menos se exige menos se obtiene) y dar una apariencia de normalidad al desastre social de una educación inútil e irrelevante. Sépanlo.
Fragmento de
FUEGO SAGRADO. El valor educativo de la tradición.
Disponible en: https://t.co/etqMUD3TV3
Hablemos de España actualmente:
tenemos una sanidad de mierda
la gente no puede pagar un alquiler
politicos diciendo libremente de reemplazar a los españoles y cobrando miles de euros por ello
trenes descarrilando y llevandose con ello numerosas victimas
incompetencia total sobre como llevar la DANA echadose mierdas unos a otros y al final el pueblo tuvo que salvar al pueblo
la red electrica al borde del colapso
politicos cobrando cada vez más
PERO DE LO QUE PUTO SE HABLA ES DE BAD BUNNY EN LA SUPER BOWL
IRSE A LA MIERDA
La gente que nació entre 1975 y 1999 pertenece a una generación verdaderamente irrepetible.
No por moda, no por ego… sino por historia vivida.
Nacimos justo entre dos mundos.
Antes de que el internet dominara todo, pero lo suficientemente a tiempo para adaptarnos cuando llegó.
Crecimos sin pantallas táctiles, pero aprendimos a usarlas.
Jugamos en la calle hasta que oscurecía… y luego vimos cómo el mundo se volvía digital.
La generación anterior nos enseñó el valor del esfuerzo, la disciplina, la constancia, el respeto y la palabra.
La siguiente nos mostró el trabajo inteligente, la rapidez, la innovación y la tecnología.
Y nosotros… aprendimos de ambas.
Vimos pasar la historia frente a nuestros ojos:
📻 la radio
📺 la televisión
🎮 Mario Bros
📼 cassettes y VHS
📀 DVD
📱 Nokia
🕹️ Nintendo y PlayStation
🏬 los videoclubs
📲 Netflix, Snapchat
🤖 y ahora la realidad virtual
Somos la generación que recuerda y razona.
Que respeta la tradición, pero no tiene miedo de cuestionarla.
Que piensa antes de creer y analiza antes de seguir.
Los de antes no preguntaban.
Los de después muchas veces no recuerdan de dónde viene todo.
Somos el puente entre la era industrial y la era del internet.
Entendemos ambos lados porque los vivimos, no porque nos los contaron.
Por eso esta generación debería estar moviendo el mundo.
Porque los de antes ya no ven lo que está pasando…
y los que vienen no siempre saben de dónde salió lo que hoy tienen.
Somos la generación que conecta el pasado con el futuro.
Y eso… no se aprende, se vive…