No ha habido alcalde en Madrid con menos visión y proyecto de ciudad que Almeida.
Cero transformación. Insuficiente atención a los problemas de los madrileños. Una ciudad cada vez más privatizada, más hostil para sus vecinos y con barrios abandonados por su gobierno municipal.
Dije que esta regularización buscaba, en parte, contentar a la patronal en sectores donde se requiere mano de obra más barata (hostelería, agricultura…). Entonces, muchos se me echaron al cuello. Hoy lo ha confirmado hasta el propio presidente del Gobierno. Ya se podía suponer anteriormente, solo atendiendo a las declaraciones de Foment del Treball o de la CEOE.
La realidad es que parte del milagro económico de Pedro Sánchez consiste en que hemos crecido más por el aumento de la población (ahí computa el factor migratorio) que por grandes incrementos de la productividad. Por eso, el "PIB no llega a las familias", como se dice ahora. Claro que no: la vivienda está desbocada y los sueldos siguen igual de bajos porque el crecimiento, mayoritariamente, no ha venido por la vía de transformar nuestra economía (que es low cost). De eso no son culpables los migrantes: atraemos el tipo de trabajadores que somos capaces de producir. Atraemos la economía que tenemos como país. Si fuéramos Silicon Valley, vendrían muchos ingenieros de fuera también.
Sin embargo, hay hay otro drama social: si los migrantes cobran de media un 29% menos (debido a los sectores en los que suelen emplearse), muchos acabarán siendo parte de los grupos más humildes de nuestra sociedad. Es decir, el drama de la vivienda les golpea con especial dureza –algunos terminan padeciendo incluso "chabolismo vertical": una familia viviendo en una sola habitación porque no puede permitirse nada mejor–.
De todo esto casi nunca se habla, curiosamente. Al Gobierno solo le interesa aludir al supuesto "milagro económico" sin analizar sus causas y también sus consecuencias.
🏠 Se dice que el problema de la vivienda es, básicamente, culpa de los "fondos buitre" o de los "grandes inversores". Pues es un relato falso. La vivienda en España está mayoritariamente en manos de pequeños propietarios. Veamos quiénes son los caseros en nuestro país:
🏗️ Sólo un 8% del mercado del alquiler está en manos de sociedades de inversión ("fondos buitre"), porcentaje que supone un 10-11% en CCAA como Cataluña o Madrid. Y un 1,3% del mercado de vivienda en Barcelona son pisos turísticos. Es decir: afirmar que esos son los mayores culpables del problema de la vivienda es engañoso, un fetiche ideológico interesado.
👪 La realidad es que el 92% del mercado de vivienda está en manos de pequeños propietarios, propiedad no concentrada —dicho por el Banco de España—. Es decir, que podrá haber alguien con 20 pisos, pero no es la foto significativa.
💸 Se dice también que los caseros "son los más ricos del país". Es otro argumento tramposo:
Entre 2020 y 2023, los hogares de caseros gozaron de una renta mediana bruta anual de 50.000 a 56.000 euros, incluidas las mensualidades que reciben del alquiler (datos cruzados del INE, Agencia Tributaria, BdE). No todos recibieron esa cantidad: unos ganaron más, otros menos, pero ofrece una horquilla realista.
Y se podrá argumentar que el casero es el doble de rico que su inquilino: en este último grupo, el baremo de renta se cifró alrededor de entre 19.000 y 26.000 euros.
Ahora bien, está claro que un casero no es ningún millonario —insisto, hablamos de rentas por hogar—; menos si en la casa hay uno o dos niños que mantener, se vive en una gran ciudad, se tiene algún mayor a cargo o hay que contratar un cuidador o una residencia para algún abuelo.
‼️ En definitiva, mucha gente es la clase media de antes y, precisamente, puede seguir siéndolo en España porque complementa sus rentas con ese dinero del alquiler: la propiedad se ha vuelto otra forma de maquillar el empobrecimiento. Por eso, no esperéis que se haga efectivo nada con la vivienda.
Gracias a @carlospadilla_3 por su entrevista en @viOnemedia sobre mi libro, LOS HIJOS DE LOS BOOMERS. https://t.co/KVzObeqPTY
Pedro Sánchez se ríe porque puede y tiene plena capacidad de hacerlo. El bloque de investidura está cautivo del PSOE por motivos muy variopintos: Junts está preso por y para la amnistía de Puigdemont, el PNV gobierna con el PSE en Euskadi, Bildu y ERC viven de “lo otro será peor”. Es decir, que ninguno de sus apoyos tiene ya realmente nada que ver con lo que aprueba o no el Gobierno (sin sacar adelante unos presupuestos hace 3 años), de las políticas que cambian la vida de la gente o de los múltiples escándalos judiciales. Y en su partido, ya nadie le puede echar, aunque en las federaciones paniquen por ir a municipales antes que generales y darse una castaña. Sánchez modificó el reglamento del PSOE cuando ganó las primarias de 2017 para laminar el poder del comité federal, los barones, y ya solo le pone o quita la militancia. Es decir, un sector mucho más escorado que cualquier ciudadano de a pie.
Se ríe porque puede hacerlo, repito.
No es culpa suya. Que no se victimicen los socios, que sean consecuentes.
Aquí, los seis bulos que el Gobierno quiere que creas sobre la sentencia de Ábalos.
Desmentidos uno a uno.
Sánchez, sus ministros y su partido tienen miedo. Están muy nerviosos.
⚖️ El Tribunal Supremo condena por unanimidad al exministro José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a su exasesor Koldo García a 19 años por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias
📄 Nota resumen de la sentencia: https://t.co/Y3ytsJkTze
Me da hasta pena pensar que se acabe la visita del Papa a España y que pronto volveremos al lodazal habitual: a los argumentarios de partido sin mayor reflexión que el pimpampum; a la inanidad del discurso público; a una dinámica orientada únicamente a que la clase política española siga sirviéndose de la polarización como forma de existir. Puedes ser creyente o no, personalmente pienso que lo que hemos vivido estos días no se explica simplemente por una cuestión de fe. Ha sido algo más: hemos tenido la oportunidad de ver cosas hermosas que no van solo de ideologías o de moral, sino de liturgias, de gente intentando que su país luzca hermoso, de buen rollo, de impresionarnos para bien. Qué cansancio volver a la normalidad. Pero queda un mensaje claro: la gente quiere consumir algo más que personas gritándose a todas horas y repitiendo consignas vacías. De hecho, esa vacuidad es lo que nos ha traído hasta aquí, hasta darnos cuenta de la fatiga que nos produce lo que nos dan a diario como algo normal.
Ha tenido que venir el Papa para devolvernos por una semana nuestra autoestima nacional y recordar todo de lo que somos capaces los españoles
Que esto sirva para poner pronto un punto y final a esta etapa de decadencia y volver a lanzarnos, todos juntos, a un proyecto en común
This is the view of 1.2 million people from above. This is happening in Madrid, in the famous Plaza de Cibeles and its surroundings, where Pope Leo XIV will preside over the solemn Corpus Christi Mass, followed by a historic procession.