Al parecer toda la barra nacionalista de denunciantes del entreguismo a Cuba, Rusia, China e Irán ahora les parece fantabuloso el protectorado de EE.UU. Es el nacionalismo de cartón mojado.
Cosas veredes, Sancho amigo: MCM acepta que han de hacerse nuevas elecciones después de la distensión política y recuperación económica de Vzla; por su parte, Delcy Rodriguez se reúne con el director de la CIA en santa paz. Es la política, estúpidos, y no las fantasías infantiles
EE. UU. no intervino en Venezuela por el petróleo, ni porque representara una amenaza real a su seguridad nacional, ni por el 28J, ni por la democracia. Intervino porque Venezuela se había convertido en el nudo aislado dentro de una región en la que Trump necesitaba una demostración real de fuerza. Se la pusieron bombita, decimos en criollo.
Era el escenario de menor costo interno para ese despliegue de supremacía: América Latina decidió abandonar a Venezuela y el relato previo en EEUU (invasión de migrantes, discurso MAGA, narcotráfico) ya estaba sólidamente instalado.
@hugohumbertoto1@alirio1504 233 CRBV. Ausencia temporal 180 días pasado ese lapso, es ausencia absoluta. Deben convocarse elecciones. Nada de gobierno TUTELADO
También fueron liberados:
Juan Pablo Guanipa
Fredy Superlano
Jesús Armas
Dignora Hernández
Henry Alviarez
Rafael Tudarez
Ronald Carreño
Nakary Ramos
Biagllio piglieri
María Oropeza
Nicmer Evans
Lewis Mendoza
Josnar Baduel
Carlos Luis Rojas
El anuncio de próximas liberaciones o excarcelaciones de presos políticos es una buena noticia . Es el momento adecuado de dar señales positivas que contribuyan a la reconciliación nacional . Ese es del camino . Ah! Y que no se active nunca más la puerta giratoria.
"Ojalá" es la palabra que se multiplica en todas las cabezas y bocas de los venezolanos. Ojalá, digo hoy, haya reflexión de los políticos, los que tienen el poder o aspiran a él, los que se aferran al mando sin considerar los principios de orden y justicia que deben moderarlo. El trastorno que hemos vivido y estamos viviendo, el peligro que ha implicado no asumir responsabilidad sobre las decisiones, actuar de espaldas a la lógica democrática o negarse a acordar con el otro en aras de la paz social, no ha desaparecido, apenas se matiza en atención a la amenaza externa. Ojalá el sacudón que recibimos no nos deje varados otra vez en la comprensible indignación, en el dolor, en el resentimiento, en la espera, y nos permita hacernos parte activa, ahora sí, de un proyecto común y plural, un país que nos convoque a todos.
Querido profesor Eligio, me duele tanto como a usted y a muchos más ver a mi ciudad bombardeada, me desgarra ver las imágenes de soldados muertos, me conmueven las declaraciones de los que, intentando plantar resistencia a una fuerza inmensamente mayor, cayeron heridos, no dejan de pasar por mi mente las conversaciones con vecinos y amigos durante las horas del horror. Me indignan las declaraciones de extranjeros sobre “dirigir el país” y obtener recursos naturales. Comparto los mensajes de preocupación genuina por las ruinas del derecho internacional, me da vertigo ver que hace mucho entramos a un mundo en el que los fuertes le vuelven a dar golpes a la mesa y las asambleas de la ONU y las formas legales ya no merecen ni el más mínimo disimulo y que una supuesta “Operación Especial de Desnazificación” terminan con la anexión del 30% de un país, que una “Operación Antidrogas” no encubre el interés por el negocio petrolero y los recursos naturales de mi país y que una “Guerra contra el Terrorismo” puede terminar con un complejo turístico en la riviera de Gaza.
Muchas veces escribí mensajes a favor de una salida nacional, democrática y pacífica, no pocas veces lo hice con conciencia y vergüenza de lo estúpida y vacía de mi monserga frente a la detención de gente como Enrique Márquez o al testimonio de los torturados, o a la agresión de las madres de los detenidos o peor aún, frente al secuestro de la voluntad popular en las elecciones pasadas. Lamentablemente hace mucho taparon la olla de presión, se confiaron mas en los Iglas y en la baterías antiaéreas y en la represión, que en la legitimidad popular como verdadera fortaleza frente a una intervención y la facilitaron.
Y ya que estamos de lamentos, le digo con respeto y cariño, que yo también lamenté que muchas veces compañeros honestos y lúcidos de izquierda como usted, siguieran después de tanto, relativizando todas estas injusticias o miraran a otro lado, a veces conformándose con el arrullo de un antimperialismo performativo.Porque al final, parece que para muchos es más importante parecer antimperialista que serlo y después de todo lo que ha pasado, cuando la discusión en el país es quién es capaz de servir mejor a los intereses de EEUU, si Delcy o Maria Corina y cuando ese “antimperialismo”, ese que llamaba a resistir a un pueblo hambriento mientras ellos vivían en el lujo, ese que llamaba a perdonarle las fallas porque estaban defendiendo a la Patria, esos que usaron el conflicto del Esequibo para imponer una suerte de “test nacionalista” a ver a quién reprobaban, esos que le decían traidor a la Patria a todo el que planteara crítica y hasta hablaban de quitar la nacionalidad, están celebrando que son ellos y no los otros los que mejor pueden servir, después de tanto, esos compañeros honestos y lúcidos de izquierda siguen como adictos al opio mas preocupados por consumir manifiestos antimperialistas o buscando arrullo en formulas gastadas y repetidas como “la dignidad del pueblo”, “la planta insolente del extranjero”, en lugar de poner sobre la mesa el elefante en la habitación, las dos grandes fuerzas políticas del país están luchando por dirigir el alineamiento del futuro del país a los intereses de EEUU y que las siguientes movimientos de poder van a ser determinantes para nuestro país.
Quienes ya soñábamos con que el destino de Venezuela volviera a estar en manos de los venezolanos, bajo formulas democráticas y constitucionales, debemos despertar, para darnos cuenta que la lucha es aún mas larga, que no todo es lo que parece y que hay que convencer de esta ruta a una sociedad cansada y muchas veces golpeada y burlada a nombre del “antimperialismo” y en la que, al menos un sector, unos por obsecuencia y otros por desespero, aún ve la intervención como la única opción de salvación.
Los sabihondos influencers de MCM, que no saben admitir errores de juicio y tampoco pensar con realismo, deberían aprender de las siguientes reflexiones: