Tengo miedo de ti,
de mí,
del mundo, del aire,
del amor, de la sombra.
Tengo miedo de todo.
¡Tengo miedo del miedo!
Tengo miedo a caer
sin nombre,
sin memoria y sin cuerpo,
en la eternidad
del olvido y del silencio.
Elías Nandino
Te llevaste mi alma contigo,
y aún late en cada recuerdo tuyo.
No hay olvido que borre tu nombre,
ni noche que calme este amor que duele.
Aunque te hayas ido,
mi corazón sigue siendo tuyo,
prisionero del eco de tu amor eterno.
Sin tus buenos días, la mañana es tumba de luz, la tristeza se clava como espina eterna, y la alegría no solo se esconde: ha muerto para siempre en mi corazón vacío.