Un hombre no dejaba de perseguirme por la calle en la noche, supongo que no iba a parar hasta obtener lo que quería, así que tuve que meterlo conmigo a un hotel para que se fuese completamente seco.
Siempre estuve enamorada de mi vecina, todos los días iba a pedirle algo como excusa para poder verla.
Al parecer se dio cuenta de eso, así que un día vino a mi casa y dijo que tenía que cobrar todo lo que alguna vez le pedí.
que delicioso es sentir la verga de papi dura mientras restriego mi culo contra ella, sentir como se pone más dura cada vez hasta llevarlo a su límite con lo húmedo que queda su pantalón gracias a mis fluidos y que no pueda más, que me coja como perrita.
a papi le encanta jugar conmigo, a veces me persigue por la calle hasta que me atrapa, y entonces amarra mi cuerpo con cuerdas o cinta para tenerme a su merced, es entonces cuando abusa de mí durante horas.