No me extraña la fuerza de #Abelardo. En un país donde tantos admiran al vivo, al atarván con plata, al que se salta la fila, al que presume poder y desprecia al débil, era cuestión de tiempo que apareciera alguien que convirtiera esos valores en proyecto político.
Aquí una persona que acabó de pagar 78 usd de “impuesto” por entrar a una isla y una azafata muy amablemente me dijo que no había ningún impuesto jajajajajaja hp vida.
Hermano, quitarle la indemnización a una niña, una niña, cuya madre fue violada, torturada, empalada, y abandonada a morir en un matorral.
Abelardo De La Espriella es la mayor escoria de este país.