señor mio, no me des una carga mas ligera; dame unos hombros mas fuertes. No alejes la batalla, enciende en mi la llama para pelearla. No permitas que la comodidad robe mi proposito.
me siento mal por desconfiar y pensar que me están mintiendo todos constantemente pero luego recuerdo cómo se sintió enterarme de mentiras y de lo tonto que me sentí por haber confiado tanto en todos...