Dios es tan maravilloso que acomoda cada cosa en el momento perfecto. Él está preparando y guardando algo muy hermoso para ti. Confía en Su tiempo y no te apresures, porque lo que viene de Dios siempre llega cuando debe ser.
A veces idealizamos a alguien y damos demasiado desde el principio, sin saber si realmente lo merece. Y no siempre el problema eres tú a veces simplemente te cruzas con personas emocionalmente inmaduras.
Soy una persona muy paciente con quienes quiero. Por eso, si algún día decido dejarte ir o dejar de hablarte, imagínate lo harta y cansada que debo de estar de ti.
Sana, confía más en ti y permite que las cosas se desarrollen sin intentar controlarlo todo. Con el tiempo, te darás cuenta de que muchas de las respuestas que buscas se irán aclarando poco a poco.