No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
Un terremoto de 7,5 es extremadamente fuerte y destructivo, y si ocurre en un país sin hospitales, sin preparación, sin gobierno y sin prensa es una tragedia inmensa.
Cuando uno piensa que Venezuela no puede dolerte más, vuelves a pasar por algún evento traumático…
No te has terminado de curar y sanar una herida profunda cuando ya estás sintiendo otra caída que te vuelve a dejar vuelto mierda.
Es tristísimo y psicológicamente agotador.
obvio que lo más importante son las vidas. Pero no paro de pensar en todas esa gente que se quedó sin casa. Porque eso es lo único que le quedaba a muchas personas allá: un techo donde sobrevivir.
Solo un venezolano sabe lo difícil que es reemplazar algo material en Venezuela :(