No hay destino más triste que alcanzar el éxito siendo alguien que Dios nunca te llamó a ser. El verdadero propósito no está en llegar lejos, sino en caminar donde Él te llamó 🔥
El evangelio nunca se trató de cumplir mis deseos, sino de rendirlos a los del Padre. No hay transformación donde mi voluntad sigue gobernando. La rendición no nos quita, nos convierte en quienes fuimos llamados a ser. ❣️
La vida cambia cuando dejamos de fijar la mirada en nosotros mismos y la ponemos en Jesús. Ahí termina la autosuficiencia y comienza la verdadera dependencia. Al final, Él siempre será todo lo que necesitamos.
Dios no dejó a las 99 porque valieran menos. Salió en busca de la que se perdió porque su amor no se da por vencido con ninguno de sus hijos. Al final, todos hemos sido esa oveja. Y aun cuando nos alejamos, Él nunca dejó de buscarnos. ❤️🔥
La vida no recompensa las buenas intenciones. Recompensa la constancia. Todos tenemos objetivos. Pocos tienen la paciencia de trabajar por ellos durante años sin reconocimiento. Lo extraordinario suele ser el resultado de miles de días aparentemente normales.