Eres el adiós que jamás sabré decir porque no existe forma de despedirse de algo que sigue vivo por dentro, aunque por fuera esté enterrado. Hay personas que no se van: se quedan en el pulso, en un pensamiento suelto, en un gesto que ya no debería doler pero duele igual.
chicas, normalicen eso de "así no quiero que me quieran el resto de mi vida" y sigan adelante. Son literalmente la chica soñada de alguien. No se conformen.
Todos tenemos conductas autodestructivas y la mía siempre será pensar, pensar y pensar TODO EL TIEMPO. Sobreanalizar cada detalle, imaginar lo PEOR siempre y darle vueltas al mismo tema de manera obsesiva. ES DEMASIADO ESTRESANTE.